Desde la seis de la mañana de este lunes, un grupo de estudiantes de la Universidad Simón Rodríguez, Núcleo Jáuregui, tomaron las instalaciones de este recinto estudiantil, y permanecerán allí apostados hasta tanto les cumplan con una serie de  peticiones, para evitar un posible cierre técnico de esta casa de estudios.

Kennedy Morales Rojas, presidente del centro de  estudiantes, señaló que las instalaciones fueron tomadas debido a la deficiencia que tienen y a la negligencia por parte de las autoridades al dar respuesta a los problemas que aquejan a la población estudiantil.

Entre las deficiencias con que cuenta esta casa de estudios, señaladas por el presidente del Centro de estudiantes están: deficiencias académicas, referidas a los acuerdos de aprendizaje, que son irrespetados por un grupo de profesores.

“Los profesores se han dado a la tarea que llegan a mitad de semestre a imponer las cosas, y resulta que estamos en una universidad donde es horizontal, y aquí vale tanto la palabra del profesor como la de nosotros; donde se debaten ideas, una Universidad que lleva al debate, donde todos seamos participativos y aquí quieren venir a imponerse los profesores”, señaló Morales.

Indicó que cuando los docentes incumplen con sus funciones, los estudiantes denuncian ante la directiva de esta Universidad,  sin embargo hacen caso omiso del reclamo estudiantil, señalándoles que deben levantar actas, las cuales son “engavetadas” no cumpliendo con los procesos administrativos, favoreciendo el amiguismo y las relaciones familiares de algunos docentes con los directivos.

Otra de las deficiencias de la USR, es la carencia de gestores de investigación, indicando Morales, que la Universidad se ha quedado estancada  en el proceso educativo, no adecuando la enseñanza académica a las exigencias de  la actual sociedad.

Manifestó que la Universidad cuenta con las herramientas para fortalecer el Núcleo, no solo en la carrera de Educación y Administración, sino en ofrecer nuevas posibilidades educativas a la población estudiantil, no solo de La Grita, sino de la Zona Norte del estado, en las cuales se aperturen carreras o proyectos nacionales de educación como los PNF.

Descenso de la matrícula estudiantil

Hace aproximadamente tres años, la población estudiantil de la Universidad Simón Rodríguez era de tres mil 400 estudiantes, hoy día apenas cuentan con mil 11 estudiantes, de los cuales aproximadamente 300 a 350 son los que actualmente acuden a las instalaciones, debido a que la mayoría proviene de zonas rurales y municipios aledaños como Ayacucho y Panamericano, que por falta de una ruta estudiantil, y el alto costo de los pasajes, no asisten a la sede; a pesar que la Universidad cuenta con 3 autobuses, todos dañados actualmente.

Profesores con vocación

Existe profesores dentro de la institución que se encuentran en calidad de contratados o de docentes  con honorarios profesionales (cobran cada seis meses), son este grupo los que verdaderamente están interesados en mejorar la calidad de la educación de la  Simón Rodríguez, sin embargo señaló el presidente del centro de estudiantes, que estos docentes ya se encuentran decepcionados de cómo se ha manejado administrativamente la universidad, así como la indolencia del director.

Finalizó diciendo Morales, que las autoridades no tienen sentido de pertenencia por la Universidad, tal y como lo tienen los estudiantes (la mayoría hijos de egresados en este Núcleo), por esta razón se hacen ciegos ante las carencias y fallas que actualmente tiene este recinto Universitario.

“Mi mamá se graduó aquí, familiares míos se han graduado aquí, y sería doloroso que para nosotros sea la última dirigencia estudiantil, porque si bajamos el número de estudiantes, podemos convertirnos en extensión del Núcleo de El Vigía, y más grave aún puede ser la Universidad cerrada técnicamente por falta de participantes, porque no se le brinda la calidad educativa al estudiante” puntualizó.

Declaración de Mérida.Un enemigo de la práctica universitaria está adentro

Carta Abierta a Venezuela

La universidad venezolana se encuentra en estado de sitio y debemos anunciarlo aún cuando es posible que sea ya demasiado tarde. Las fuerzas que la asedian son muchas y de signo diverso por lo que hemos considerado acudir a la sociedad venezolana en pleno, para hacerle conocer algunos de los aspectos que consideramos estratégicos no ya para la sobrevivencia de la universidad venezolana sino para una auténtica transformación por el bien común.

¿Para qué denunciar el estado de sitio si esto podría, oportunamente, abrir un proceso de transformación? La razón es elemental y, acaso en ese mismo sentido, trágica: Buena parte del asedio y sitio de la universidad venezolana proviene de su propio interior y se refleja claramente en sus espacios de influencia, ahora convertidos en espacios de decadencia.

Un enemigo de la práctica universitaria está adentro

La universidad está secuestrada por sectores internos de las propias universidades, en especial las universidades que disfrutan del status de autónomas desde antes de 1999. El ejercicio de la autonomía fue secuestrado del ámbito académico y científico para generar procesos de insubordinación a la ley, que incluyen el apoyo a salidas inconstitucionales y violentas en contra de gobiernos democráticamente electos por las mayorías en Venezuela.

Se ha apelado a la autonomía para hacer oscuros los procesos de administración universitaria que van desde los procedimientos de incorporación de personal hasta los pagos de salario a tiempo y con la debida información. Más aún, se sostienen mecanismos de financiamiento de fundaciones para-universitarias en circunstancias que ameritan ser revisadas y controladas por las instancias públicas y privadas a que hubiere lugar.

En resumen, se trata de una universidad que habiendo sido reinvindicada constitucionalmente la autonomía para ser útil a la sociedad y la humanidad toda, ha apelado a la autonomía para librarse de responsabilidades y ocultar acciones reñidas al menos con la justicia social y la contraloría de la sociedad venezolana.

Es una Universidad sin gestión transparente de sus recursos. A pesar de que se declara el apego a los mecanismos de control fiscal, contable y financiero para mostrar la pulcritud de las finanzas universitarias, las instituciones universitarias y parauniversitarias autónomas siguen atentando contra los bienes de la nación. Desde el año 2013, sectores dentro de la universidad han apelado a procesos de paro disfrazados de “cierre técnicos” sin que haya existido la voluntad política al interior de la propia universidad de justificar de forma objetiva y sin lugar a dudas, las razones de su actuar. Esto ha deteriorado de forma sustancial la relación armónica entre miembros de la propia comunidad universitaria y su entorno social inmediato. En la actualidad, el proceso de solapamiento de lo institucional con lo gremial adquiere dimensiones grotescas que conducen, por ejemplo, a convocar a puerta cerrada la sesión de un CU en reunión con la correspondiente representación integremial. ¿Acaso no era de interés institucional?

Es una Universidad sin contraloría de los procesos académicos. Los procesos académicos de docencia e investigación han sido abandonados por los procesos de deterioro de las condiciones materiales para la investigación por parte de una inexistente política de actualización de equipos y suministros para la infraestructura científica nacional por parte del Estado.

La universidad por su parte no ha servido de mecanismo para articular posibles respuestas y soluciones a un proceso que sin lugar a dudas, sigue teniendo en las universidades a sus principales protagonistas. En ausencia de una posición institucional que ayude a resolver los problemas, se ha optado por la denuncia epilética, irreflexiva e sectariamente interesada que en nada contribuye a la sociedad venezolana.

Es una Universidad sin contraloría de los procesos administrativos y de servicios. El ingreso de personal fundado en la afiliación de intereses y no en términos de competencia y requerimientos objetivos, ha dado al traste con el mejoramiento de la planta profesoral, de empleados y obreros en la universidad, quienes no cuentan con mayores estímulos o con guias claras para la eficacia y la eficiencia.

El deterioro del salario, no solo el universitario, sino el de toda la nación, como consecuencia de la confrontación política y la manipulación económica, no ha encontrado en la Universidad el correspondiente espacio para el análisis sosegado y el necesario pronunciamiento en defensa de los superiores intereses de la Patria.

Los procesos de enseñanza-aprendizaje siguen estando sometidos a largos y engorrosos procesos burocráticos que hacen imposible la flexibilidad de los programas de formación y su actualización a los procesos de tecnología educativa y tendencias de educación innovadoras en el mundo.

La ausencia de mecanismos de evaluación de desempeño de las carreras universitarias revelan el divorcio entre una universidad que se resiste a reconocer a la sociedad venezolana en sus nuevos planteamientos y retos como sociedad .

Es una Universidad cerrada al libre acceso al conocimiento. Contrariando grandes esfuerzos para dotación de bibliotecas y para la dotación de plataformas para compartir conocimientos, las politicas internas en las universidades privilegian ampliamente la entrega del patrimonio institucional a medios de difusión privados que pechan la curiosidad y obtienen rédito de la propia comunidad universitaria, desconociendo el apoyo público que soporta las contribuciones.

El rechazo a cualquier instrumento legal derivado del estado venezolano que no es sometido al rigor académico para una sostenida crítica mientras que, además, se irrumpe promoviendo el quebranto de la ley y el desconocimiento de las sentencias del Tribunal Supremo de Justicia.

Pero quizás, nada revele con mayor claridad el estado actual de la universidad en su debate doctrinario sobre el sentido de la universidad que la imposibilidad de proponer y desarrollar un debate sistemático sobre la ley de universidades y cualquier otra ley que tenga al conocimiento y la educación como objeto de legislación.

La ausencia de una Política Universitaria por parte del Estado

Pero además, existen fuerzas externas a la universidad que deben ser llamadas a la construcción de un debate franco y sincero sobre las capacidades y limitaciones del sector universitario en Venezuela. En este sentido, el gobierno nacional le corresponde en buena parte un papel fundamental como protagonista en este debate.

No se puede ocultar que en la política orientada hacia las universidades en Venezuela ha estado orientada a un proceso de sustitución de las viejas formas universitarias por unas nuevas sin un debate democrático, participativo y protagónico. En este sentido, la falta de compromiso de las universidades para contribuir con el debate que se da en Venezuela lejos de ser una muestra de autonomía del pensamiento es una muestra de soberbia y desconocimiento de los actores que hacen vida en la sociedad venezolana y que esperan un rol de la universidad que vaya más allá del sabotaje y la toma de partido político. La universidad es pensar con el otro y no por el otro.

También ha fallado el gobierno en propiciar la transformación universitaria, no por su desmantelamiento, sino por la construcción de las necesarias nuevas estructuras y el reconocimiento de los patrimonios intelectuales y de las experiencias que puedan favorecerlas. No todo es desechable en las viejas universidades y valiosas experiencias pueden perderse con el colapso institucional.

La relación universidad-gobierno no debe ser una relación de tutela pero debe también estar caracterizada por la búsqueda permanente de espacios de concertación y no puede reducirse a escenarios de confrontación y desconocimiento entre las partes.

El sector universitario en todas sus formas se encuentra sumido en una situación de depresión institucional por la imposibilidad de concertar que los bienes de la universidad pública son eso, bienes públicos. Al ser bienes públicos deben estar sometidos a procesos de control, cuidado y uso de quienes puedan y requieran de esos servicios. Ha sido imposible consolidar servicios integrales de laboratorios, bibliotecas e infraestructura tecnológica para todo el sector universitario. Se generan así situaciones de injusticia social en universidades que cuentan con demasiados recursos y otras que sufren de demasiadas necesidades.

Esta situación se hace además insolente cuando los propios encargados de velar por un proceso de reconocimiento de las diferencias y el desarrollo de diferenciación positiva que permita mejorar las condiciones de quienes están en desventaja, siguen aupando procesos de privilegios a las universidades tradicionales en desmedro de las nuevas instituciones.

En el caso particular de Mérida, seguir hablando de La universidad para referirse únicamente a la Universidad de Los Andes desconoce las instituciones de reciente creación que están tratando de incorporarse en el proceso de ser universidades para todos los merideños. Este tratamiento discriminatorio denuncia por si sólo la necesidad de concertar una política universitaria territorial del presente y para el futuro y que no mantenga las rémoras del pasado.

Quienes acá firmamos esta declaración lo hacemos a título personal en nuestra condición de universitarios. Lo hacemos convencidos que el ejercicio de la autonomía se ejerce desde la condición de universitario y es intransferible a las formas institucionales que, como lo hemos denunciado, han usurpado la autonomía para practicar el libertinaje. Sirva esta última nota para expresar nuestro rechazo a las formas de paralizar la institución universitaria en desmedro de lo más preciado de la nación y que hemos sido incapaces de proteger incluso de nuestras propias debilidades, nos referimos a la juventud venezolana a la que convocamos que asuman a la universidad como el lugar para encontrar y labrar el futuro de la patria y no como el mercado en el cual podrán comprar las herramientas para su futuro. La suspensión de las actividades usando eufemismos y medias verdades nos hace daño en el núcleo fundamental de la práctica universitaria.

Por una universidad democrática, participativa y protagónica!!!!

Quienes deseen apoyar con su firma esta declaración notificarla como comentario en el blog con su respectiva afiliación.

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Colectivo Nacional Universidades

Espacio virtual para el debate en torno a la universidad, ciencia y tecnología en el marco de la construcción de una sociedad socialista

http://universidad-siglo-xxi.blogspot.com/

Aporrea

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