San Pedro Sula, Honduras.

La masificación de la tecnología en Uruguay comprueba la importancia de preparar a la población para la llamada “maquila del software”.

Desde hace siete años, la facultad de Ingeniería de la Universidad de la República de Uruguay (UdelaR) impulsa el proyecto Butiá. Esta iniciativa impacta en los centros educativos mediante la construcción de robots de bajo presupuesto con las computadoras donadas por los organismos internacionales a países en vías de desarrollo.

El componente económico de este plan recae en la intención de las autoridades educativas de Latinoamérica de preparar a su cuerpo estudiantil hasta convertirlo en mano de obra calificada para cualquier rama de la industria.

“Muchas empresas no contratan profesionales o ingenieros industriales porque no tienen el conocimiento”, explica Denis Aguilar, director de la facultad de Ingeniería de la Universidad Tecnológica de Honduras (UTH).

Andrés Aguirre, docente de la UdelaR, visitó la semana pasada Honduras para participar en la 15 jornada internacional de actualización tecnológica para ingeniería que realiza la UTH. “Estos instrumentos buscan poner al estudiante al lado del desarrollador y no del usuario”, explica el catedrático.

Honduras se une a Paraguay, Argentina y Bolivia entre las naciones beneficiadas por este proyecto piloto que marcaría el comienzo de una herramienta motivacional para incentivar el futuro de más variantes de la industria.

Las universidades firmaron un convenio la semana pasada para desarrollar los primeros ensayos del proyecto Butiá con maestros y estudiantes de colegios públicos y privados.

Nuevos mercados

Honduras ostenta el primer lugar en la industria textil centroamericana y, en pro de mantener esa posición, la empresa privada y el Gobierno de Honduras consideran que la maquila de servicios y las fábricas de ensamblaje son sectores productivos de gran prioridad.

Daniel Aguilar Briones, presidente de la Asociación Nacional de Industriales (Andi), opina que falta modernizar las instituciones en enseñanza técnica o vocacional, por el foco detectado en el potencial de nuevas industrias. “Estamos yendo un poco más allá y hemos agarrado programas que abarcan para subir el nivel entero de la fuerza laboral de la empresa, de manera que puedan ser más productivos”, cuenta.

Los industriales proyectan que antes del segundo semestre se concretará la llegada de nuevas empresas.

LaPrensa.hn


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