Académicos japoneses visitaron las dependencias de la Casa de Bello y las del parque Carén con la finalidad de presentar el proceso vivido por su institución desde los años 60 cuando por decisión del Estado se conformó la Ciudad de las Ciencias de Tsukuba, que actualmente es un referente mundial en lo que a desarrollo e innovación respecta.

El año 1963 el gobierno de Japón aprobaba la construcción del proyecto “Ciudad de las Ciencias de Tsukuba”, con la finalidad de impulsar la tecnología y las disciplinas científicas como parte de una política nacional de desarrollo. Con una alta inversión pública para infraestructura educativa y residencial para funcionarios públicos y la construcción de este proyecto de ciudad,  Tsukuba actualmente alberga la universidad del mismo nombre y a más de 300 centros de investigación en el que trabajan 10 mil investigadores.

Y es esta experiencia cientifica la que el plantel nipón puede entregar al proyecto de parque tecnológico que la Universidad de Chile desarrollará en el sector de Carén, en las cercanías de Santiago.

Es por esto que representantes de la Universidad de Tskuba han visitado el país por cuarta vez para acercarse a este proyecto el último año. En esta oportunidad fueron Yoshiaki Ohsawa, profesor del Instituto de Política y Ciencias de Planificación y Akihiko Yahata, coordinador de la oficina en Sao Paulo de dicha universidad, quienes visitaron las dependencias de Carén y sostuvieron una serie de reuniones con autoridades universitarias, además de recorrer distintos campus de la Universidad de Chile.

“Tsukuba puede ayudar a la creación de Carén”, señaló el profesor Juan Carlos Letelier, ya que “esa es una experiencia poco habitual de construir en un terreno muy grande un proyecto coherente con la misión y objetivos universitarios, además integrado con otros institutos de investigación japoneses y privados”. Letelier se refirió a que el tema de la gestión del riesgo y emergencias de desastres socionaturales es un punto común entre la realidad chilena y japonesa por lo que es uno de los ejes centrales de este trabajo de cooperación.

El profesor Ohsawa se manifestó satisfecho de visitar por primera vez y ver por sí mismo el lugar donde quedará emplazado este proyecto –sitio que ya había sido visitado por el rector de la Universidad de Tsukuba, Kyosuke Nagata-, el que está “en una ubicación muy conveniente, cerca de la ciudad capital y del aeropuerto, además de poseer una gran extensión. Probablemente no hay otro lugar ideal como este en el mundo”.

El factor de la conectividad es de relevancia para proyectos de este tipo, como es el caso de Tsukuba, donde el acceso es posible a través de un tren rápido y la cercanía de tres aeropuertos -Narita, Haneda y Ibaraki-, característica que fue destacada igualmente por la Directora de Servicios e Infraestructura Pilar Barba, quien asistió al recorrido de los terrenos de Carén.

Son 1.022 hectáreas situadas a las afueras del área urbana de Santiago, pero de una ubicación privilegiada”, señaló Barba, agregando que otra de las propiedades de estos terrenos es “la gran diversidad de especies vegetales como animales, por lo que una de las cosas que plantea el proyecto es cómo fundar este nuevo sitio para la Universidad siendo respetuosos con el medio ambiente. Esto, a partir de una propuesta de baja densidad  que permita preservar las condiciones naturales de este terreno que son de gran valor”.

Esta transmisión de la experiencia del proceso de Tsukuba, señaló el profesor Ohsawa, estará marcada por la colaboración y cooperación a partir de experiencias académicas, como intercambios. “Este proyecto puede ser muy útil y eficiente para traer a estudiantes de la Universidad de Tsukuba para que puedan conocer las diferencias que se dan en una ciudad tan grande como Santiago”, señaló el académico, aludiendo a la política educacional de su país que “insiste en que una clave de la educación japonesa tiene que ser la globalización”.

En la Ciudad de las Ciencias de Tsukuba, ubicada a 50 kilómetros de Tokio, habitan 92.599 familias en una superficie de 284 km2. Su población actual se ha duplicado desde 1980 a la fecha, de la cual un tres por ciento es extranjera (entre estudiantes e investigadores). Tsukuba se convirtió en una respuesta a la sobredensidad de la capital de Japón, al mismo tiempo que en un espacio de promoción de la ciencia y tecnología y del mejoramiento de la educación superior. La ciudad destinó 2700 hectáreas para el área de investigación y educación. Posee un centro urbano, uno dedicado a la investigación y otro residencial, además de un barrio perisférico de desarrollo.

 

Universidad de Chile


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