El próximo sábado 13 de junio, en el Museo de la Universidad de San Carlos, será instalada la Plataforma Nacional para la Reforma del Estado (PNRE), integrada por todos los sectores sociales e instituciones que están empeñadas en construir una salida pacífica, legal y legítima a la actual crisis política de Guatemala.

Convocada por la Universidad de San Carlos, la PNR se define como “una instancia civil plural, incluyente y legítimamente representativa de las universidades, colegios profesionales, centros de investigación, iglesias, pueblos indígenas, organizaciones gremiales, sector privado organizado, cooperativas, foros sociales, organizaciones estudiantiles, sindicales, de mujeres, de jóvenes, campesinas, ambientalistas, de derechos humanos y ONG, que tiene como propósito fundamental alcanzar acuerdos, consensos y propuestas para promover la reforma profunda del Estado”.

Todos los sectores sociales, instituciones y pueblos indígenas (PI) convocados han aceptado integrarse a la PNRE, la cual ha recibido el ofrecimiento de apoyo institucional del Sistema de Naciones Unidas, de la Cicig y del presidente pro témpore del G-13, que aglutina a las embajadas más activas acreditadas en el país.

La PNRE se plantea tres objetivos: a) Articular a los diferentes actores nacionales para lograr acuerdos y consensos políticos que permitan impulsar propuestas para la reforma profunda del Estado; b) promover una transición política pacífica, que fortalezca y legitime el ordenamiento constitucional e institucional del país; y c) generar condiciones sociales y políticas para promover cambios estructurales en Guatemala.

La PNRE propone a la ciudadanía desarrollar un proceso cívico-político en tres etapas; la primera, dirigida a la renovación del sistema político, incluye una propuesta de reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos (LEPP) procurando que entre en vigor para el presente proceso electoral, por lo que se solicitará posponerlo por 60 días, para respetar los tiempos que manda la Constitución. Esta propuesta será presentada al Congreso por la Usac, ya que cuenta con iniciativa de ley.

La reforma a la LEPP incluye cuatro temas: 1) modificar el régimen de representación, estatuyendo una nueva organización política, los Comités Cívicos Distritales, mediante los cuales los pueblos indígenas y los sectores sociales podrán postular diputados al Congreso y a la Asamblea Nacional Constituyente. Además, mujeres y PI podrán participar en igualdad de condiciones en las planillas de diputados y munícipes de los partidos. 2) Regular el financiamiento privado, estableciéndose que este deberá ser entregado vía el TSE, que deberá velar por su licitud; acceso equitativo de las organizaciones políticas a los medios de comunicación. 3) Establecer que el derecho constitucional a la reelección no podrá ser sucesivo, sino deberá dejar un período de por medio. 4) Establecer que el voto nulo será vinculante, contabilizándolo junto a los votos válidos para los cálculos electorales.

Una vez lograda la primera fase, la segunda implica dar inicio a la reforma profunda del Estado, mediante la instalación legal de una Asamblea Nacional Constituyente, que reformará la Carta Magna y las leyes ordinarias necesarias. La tercera fase, con una nueva Constitución, consiste en la instauración normativa e institucional del nuevo modelo de Estado.

La ciudadanía está movilizada y dispuesta, hay instrumento político y contamos con una propuesta de fondo a la crisis. Es hora de construir nuestro futuro, solamente falta que usted participe. Lo esperamos el 13 de junio; la nación se lo demanda.

Siglo21


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