Para facilitar y normalizar la investigación universitaria que tenga que ver con biodiversidad, la Universidad de Antioquia y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible firmaron un contrato marco que ampara los proyectos de investigadores de la Alma Máter que utilicen los recursos genéticos, protegidos por la Constitución y la ley.

Los recursos genéticos comprenden toda la información genética que permita diferenciar, clasificar y utilizar la biodiversidad del país. Son patrimonio de la Nación y por eso su uso requiere de un contrato con el MinAmbiente en el que el investigador hace uso de dichos recursos pero se compromete a entregar al Ministerio información sobre sus hallazgos en biodiversidad,  para que esta entidad tome decisiones que beneficien a la población.

De acuerdo con lo publicado en el portal web del Ministerio esta norma pretende garantizar “una distribución justa y equitativa de los beneficios derivados del acceso a los recursos genéticos, así como un mecanismo para conocer, conservar y usar los mismos con la intención de generar oportunidades de desarrollo”.

Antes, cada investigador que tuviera un proyecto que involucrara recursos genéticos debía hacer el trámite individual con MinAmbiente. Este contrato marco, suscrito por 10 años, aplica solo para proyectos que no han iniciado; permite que estas gestiones se canalicen por la Vicerrectoría de Investigación, con el compromiso del Ministerio de agilizar el trámite (a un máximo de 30 días) de cada proyecto que necesite adherirse al contrato de ahora en adelante.

Para investigadores que ya tienen proyectos de este tipo en ejecución y que no cuentan con el contrato, la norma permite que hasta junio de 2017 lo soliciten, para así normalizar y amparar sus investigaciones y los resultados que de ellas se desprendan.

El profesor Sebastián Estrada Gómez, coordinador del grupo Ofidismo/Escorpionismo y quien acompañó el proceso, expresó que “este contrato, además de situar a los investigadores dentro del marco legal colombiano, simplifica la labor de los investigadores respecto al Ministerio, pues reduce a la mitad el tiempo del trámite; MinAmbiente solo tendrá que hacer ahora los estudios técnicos de los proyectos, pues el estudio jurídico ya fue hecho para toda la Universidad”.

Investigación con legalidad y estándares internacionales

Para la Universidad, este contrato va mucho más allá de la formalización de una exigencia legal. La protección de los recursos genéticos tiene que ver directamente con la necesidad de cuidar un patrimonio que por décadas ha sido expoliado por entidades extranjeras y nacionales.

“Se trata de participar, como universidad pública, en normativas basadas en estándares internacionales, que buscan una investigación ambientalmente correcta, incluyente y verde”señala la vicerrectora de Investigación, María Patricia Arbeláez; “es un compromiso de la investigación y con el sentido de lo público, una visión de recursos genéticos que deben ser compartidos con toda la población del país”.

“La Universidad avanza en el uso sostenible de la biodiversidad  y ampara sus investigaciones bajo un marco legal; así, cuando una investigación sobre biodiversidad tenga fines de publicación, patentamiento o escalamiento ya tendrá amparada su legalidad”, señaló Paula Andrea Rojas Gutiérrez, de la Dirección de Bosques, Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos, quien visitó la Universidad para la firma del contrato con el rector Mauricio Alviar Ramírez.

Rojas Gutiérrez recordó también que esta forma es más un punto de inicio del proceso, pues el contrato implica una relación continua con MinAmbiente, en la que la Universidad entregará informes periódicos de las investigaciones amparadas y el Ministerio podrá prestar asesoría científica y jurídica.

“La Universidad tiene el desafío de conformar un equipo y una metodología que le permita hacer un seguimiento y generar unas capacidades con los investigadores, y darles a entender por qué es importante amparar estas investigaciones en un contrato”, precisó.

Durante la firma, el rector Alviar Ramírez manifestó su interés en ser el replicador de esta experiencia entre el grupo de universidades antioqueñas conocido como G8.

Paula Rojas Gutiérrez señaló al respecto que “la Universidad es la pionera en Antioquia en tener este contrato marco; es una tendencia que deberían tener todas las universidades. Nosotros solo pretendemos usar la información de sus investigaciones para tomar decisiones de interés público, guardando toda la confidencialidad y la discreción que sea necesaria según el tipo de investigación”.

Este contrato continúa la tendencia institucional a formalizar y unificar estos procedimientos. En 2014 se suscribió en Permiso Marco de Recolección de Especímenes de Especies Silvestres de la Diversidad Biológica con Fines de Investigación Científica y también se aprobó en el CODI, el Código de Ética en la Investigación.

También, respecto al permiso de Recolección de Especímenes, la norma contempla una posibilidad de amparar las colecciones biológicas “que no puedan acreditar el material obtenido en el marco de actividades de recolección, de proyectos de investigación científica y/o prácticas docentes universitarias finalizadas”, para que registren ese material ante el  Instituto de Investigación Alexander von Humboldt. El plazo para este recurso es junio de 2016.

Precisiones importantes

El contrato excluye los recursos genéticos humanos, pero sí incluye los de la microbiota que se hospeda en seres humanos, por ejemplo, parásitos o flora bacteriana. Casos complejos al respecto se analizarán individualmente en el Ministerio.

También se debe señalar que el contrato cubre solamente actividades de acceso a recursos genéticos para las investigaciones que no pretendan fines comerciales en el uso de estos.“Cuando se encuentre un potencial comercial en estas investigaciones se debe acudir al Ministerio para gestionar un contrato específico con motivos comerciales de acceso a recurso genético, en el que se negocia la distribución de beneficios, tanto económicos como no económicos”, explicó Pablo Vieira, viceministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible.

Tampoco se ampara a aquellos proyectos cuyos resultados indiquen que hay un potencial de escalar hacia la industrialización de los resultados. En este caso, será necesario suscribir un contrato de Acceso a Recursos Genéticos con fines de explotación comercial, modalidad distinta a la del contrato marco.

UDEA


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