Esta iniciativa busca explotar el potencial energético de la región y su elevada radiación solar.

La Universidad del Norte de Barranquilla acaba de inaugurar el laboratorio pionero en energías renovables del país. Está equipado con 48 paneles solares distribuidos en tres superficies captadoras de rayos, una fija y dos móviles. Su potencia electrónica es de 9 vatios, equivalente a la energía necesaria para iluminar 10 casas; de hecho, ya está soportando el sistema eléctrico de la institución.

A través de este laboratorio se busca aprovechar el potencial energético de la región y su elevada radiación solar.

Barranquilla está ubicada en una posición estratégica para la generación de energía solar, cuenta con óptimas mediciones meteorológicas y es una de las ciudades con mayor número de horas soleadas al año.

El objetivo principal de este espacio es conocer los beneficios de la utilización de esta tecnología en el país. Además, los estudiantes de pregrado y posgrado de ingenierías podrán realizar sus trabajos de investigación que estén relacionados con el uso de energías renovables en el Caribe. Incluso, según explica Mauricio Pardo, director del departamento de Ingeniería Eléctrica y Electrónica de la Universidad del Norte, se incluirá una asignatura sobre energías alternativas para que este laboratorio tenga una función académica importante. “En Colombia, el 70 por ciento de la energía eléctrica se genera a través de la energía hidráulica; en el último fenómeno del Niño nos vimos afectados con muchos racionamientos energéticos. Necesitamos cambiar esa situación, y una forma de hacerlo es a través de este tipo de proyectos”, explicó Pardo.

Los equipos de medición de variables ambientales, la tecnología electrónica y la ausencia total de baterías hacen que este nuevo centro de investigación sea único en la región Caribe. Además cuenta con una estación meteorológica para monitorear la radiación solar, los grados de inclinación, la temperatura, la humedad y la precipitación.

“Sabemos de la importancia no solo de las energías renovables a nivel mundial y local, sino que además vemos la necesidad de unir a la academia a los sectores industrial y privado para utilizar las energías alternativas como un mecanismo para generar cambio social, equidad, eficiencia energética y responsabilidad medioambiental”, concluyó Pardo.

El Tiempo


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