En medio del verdor de la selva amazónica en la que habitan hermosos pájaros multicolores, anfibios y varias especies de insectos se levanta la Universidad Regional Amazónica Ikiam, una de las obras emblemáticas del gobierno nacional que nació con el objetivo de impulsar el cambio de la matriz productiva y económica del país con carreras dedicadas a la investigación genética, la biodiversidad  y a las Ciencias del Agua y de la Vida.

Ikiam, que quiere decir selva en lenguaje shuar, se inauguró en octubre de 2014 con la intención de formar científicos e investigadores comprometidos con el medioambiente. Ya han pasado 2 años desde ese día y ahora son 264 los jóvenes que se forman en esta institución, situada a 8 kilómetros de la ciudad de Tena, en la parroquia de Muyuna, provincia de Napo.

La universidad tiene acceso a la Reserva Biológica Colonso-Chalupas (RBCC), área protegida por el estado ecuatoriano que tiene 93.246 hectáreas que cubren los bosques húmedos tropicales amazónicos, ubicados a 477 metros de altitud, hasta los páramos altoandinos a 4.480 metros en el lado oriental de la Cordillera de Los Andes.

Esta reserva es administrada por Ikiam bajo un modelo de co-gestión avalado por el  Ministerio del Ambiente del Ecuador (MAE). Según Gabriela Castañeda, coordinadora de Servicios a la Comunidad, esto lo convierte en un laboratorio vivo donde los alumnos pueden hacer sus prácticas para que lo que se enseña en el aula se pueda aplicar en el campo.

Nataly Méndez llegó desde la provincia del Azuay porque le han motivado los temas ecológicos desde muy pequeña y le gustaría hacer el cambio en el país al respecto. Ella piensa que no es lo mismo hablar de biodiversidad desde una ciudad llena de asfalto que desde Ikiam, que está tan cerca de la reserva Colonso-Chalupas, por ello decidió estudiar allí.

“La idea de este laboratorio vivo del bosque Colonso me parece fascinante, es como que podemos tener esa práctica continua aquí sin tener que recorrer el barrio y es un atractivo muy importante para los estudiantes”, señaló.

Los estudiantes que llegan a esta institución además aprenden a ser responsables por ellos mismos, ya que dejan sus provincias y se mudan para vivir solos en la provincia del Tena. “Ha sido una gran experiencia porque uno aprende a ser independiente, uno aprende a hacer sus propias cosas y  le ayuda a crecer como persona”, explicó Méndez.

En esto coincide Alex Arias, de 19 años quien llegó desde la ciudad de Loja (sur del Ecuador) y actualmente está culminando su tercer semestre en Ikiam. “Uno está normalmente acostumbrado a vivir con su familia y de un momento a otro venir acá a estar solo te lleva a asumir nuevas responsabilidades y eso ha ayudado a formar mi madurez”, dijo.

Al momento existen cuatro carreras: Ingeniería en Ciencias del Agua, Ingeniería en Ecosistemas, en Biotecnología y en Ecociencias. Los alumnos que ingresan a Ikiam primero deben seguir una nivelación de un semestre y luego otros cuatro semestres en los que estudian un tronco común de materias que les permiten formarse integralmente.

“Esta es una universidad pública que ha sido creada para contribuir con el cambio de matriz productiva sin dejar de depender de la  explotación de recursos naturales y en ese sentido las carreras que nosotros hemos creado van relacionadas a eso”, señaló Castañeda.

De esta manera los alumnos  reciben materias como Matemáticas, Física, Química, Biología, una materia de Ciencias Sociales esta puede ser Cultura de la Amazonía, Epistemología de la Ciencia o Historia de la Amazonía.  “Además nosotros tenemos un modelo académico que promueve la creatividad y la innovación, hay una materia de eso. Es un requisito que los alumnos culminen con seis niveles de Inglés lo cual les da aptitudes para ser bilingües y comunicarse en ambientes académicos en Inglés y Español”, explicó la funcionaria.

Según Castañeda el objetivo a largo plazo es tener 3.000 estudiantes tras la construcción de toda la infraestructura necesaria de laboratorios de investigación, aulas y un área administrativa. Al momento existen laboratorios de Física, Química, Informática, una Biblioteca, áreas de esparcimiento y todas las comodidades para que los estudiantes se desarrollen de mejor manera.

Alumnos de todas las provincias del país han llegado a Napo con la idea de cambiar al Ecuador. La mayor población llegó desde la capital ecuatoriana y la segunda población más grande es de la provincia de Napo, lo que demuestra que esta institución representa una oportunidad para los jóvenes amazónicos.

“Más que nada me ha ayudado a superarme como estudiante, me ha dado un nuevo enfoque a aprender a auto-educarme y más que nada a involucrarme en los problemas del país. Creo que es como un enfoque de  ser profesionales para servir a los demás y ver ese enfoque de la ciencia que casi no lo vemos en el colegio”, puntualizó Andrea Soria, estudiante de Ikiam, que entró a esta institución motivada por el hecho de que en la región Amazónica, de donde es oriunda, existan instituciones tan buenas.

Jairo Cabrera, de 20 años llegó desde Cañar y quiere estudiar Biotecnología porque piensa que de esta manera puede aportar al cambio de matriz productiva del país.  “Con la Biotecnología mezclamos la vida con la tecnología y podemos sacar algo productivo para el país porque nosotros vivimos cuales son las necesidades y podemos solventar los problemas que tienen las comunidades”, aseguró.

En septiembre se abrirán 75 nuevos cupos para estudiantes de todo el país, a ellos accederán los estudiantes que hayan elegido a Ikiam para su formación académica y que hayan sacado buenos promedios en el Examen Nacional de Educación Superior (ENES). Lo interesante es que esta universidad sigue creciendo poco a poco y cada vez podrá recibir a más alumnos en estas instalaciones modernas en medio de la selva ecuatoriana.

Publicado en Andes