Las autoridades académicas coinciden en que se debe impulsar a más bolivianos inventores para que destaquen en las ciencias dentro y fuera del país.

Rectores de tres casas de estudios superiores de La Paz coinciden con la idea de que la producción científica -fruto de la investigación rigurosa- es una asignatura pendiente en las universidades nacionales. Ello, a partir de los contados ejemplos de compatriotas que destacan en el campo de las ciencias.

La revista América Economía, en su número de octubre, publicó un reportaje sobre el boliviano Óscar Ávila Cusicanqui, quien luego de más de 40 años de trabajar en un proyecto consiguió patentar un invento en Estados Unidos, México, India y Canadá.

En la actualidad, su motor eléctrico híbrido de reluctancia -que brinda más potencia y ahorra energía en máquinas que lo utilicen- es evaluado por una firma alemana de producción de motores para incluir el sistema en su cadena productiva.

Sobre este tema, el rector de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Waldo Albarracín; el rector nacional de la Universidad Católica Boliviana (UCB)  San Pablo, Marco Antonio Fernández, y el de la Universidad Tecnológica Boliviana, Kenny La Fuente, consideran que ésta es una muestra de la importancia de la formación académica en ámbitos de la producción científica.

“En el mundo académico estamos hablando de quien ha obtenido un doctorado. Porque el objetivo de los doctorados es brindar las competencias para quien en la vida académica se dedica a hacer investigación”, explica Fernández.

Coincide con esta postura La Fuente, al mencionar que es necesario que “se normalice” la producción científica y así sea parte del cotidiano de los bolivianos. “Hay una necesidad imperiosa del país de formar doctores. En el ámbito del doctorado es donde se profundiza la investigación”, agrega.

En opinión de Albarracín, “ya no es suficiente la mera formación profesional”, ya que -afirma- el aprendizaje académico debe combinarse de manera adecuada con la práctica propositiva. “No basta promover profesionales si este trabajo no está concatenado con la investigación científica y con la interacción social”, sostiene.

Andrea Gutiérrez Rojas se desempeña como investigadora posdoctoral del Centro de Investigación Avanzada de Litio y Minerales Industriales de la Universidad de Antofagasta, Chile. Con formación en ingeniería química, hace poco obtuvo su título de doctora en Procesos Minerales y fue distinguida por el Ministerio Federal de Educación e Investigación de Alemania por su trabajo de titulación doctoral.

El rector de la UTB considera que existen “muchos bolivianos anónimos” que desarrollan investigaciones y alternativas de solución a problemas cotidianos y que por tiempo y otras circunstancias no alcanzaron los mismos resultados.

“Entiendo que el de Ávila es un caso muy singular, que denota que tenemos una obligación de apoyar estas actividades y con mayor énfasis las universidades, los centros de estudio e investigación y todas aquellas instituciones que están vinculadas directa e indirectamente con el quehacer de la investigación”, manifiesta La Fuente.

Apoyo del Estado

Respecto a la preparación de un académico a nivel doctoral, Fernández afirma que representa una “inversión importante” y dedicación a tiempo completo. Aparte, afirma que hay que considerar la dotación y la implementación de laboratorios para poder hacer sus investigaciones.

Para conseguir esos resultados Albarracín cree que el Estado deberá incentivar con mayor contundencia la investigación en las universidades, a través de una política concreta. En criterio de La Fuente, “no hay el apoyo necesario de las entidades ni el Gobierno”.

En la entrevista mencionada, Ávila Cusicanqui recuerda que en el periodo 2009-2010 fue invitado a la residencia presidencial de San Jorge para hacer una demostración de su sistema. La media hora programada de reunión se transformó en 120 minutos. “Concluida la demostración, (el presidente Evo Morales) nos indicó que contábamos con todo su apoyo y colaboración; eso fue todo”, rememora.

A su vez, Gutiérrez trabaja en el diseño de materiales propicios para la gestión de energía renovable por medio del almacenamiento energético y del aprovechamiento de desechos minerales. Este postulado le valió destacar en el concurso internacional Green Talents 2015 -convocado por el Gobierno alemán- y ganó una “estadía de investigación” en el centro aeroespacial de Stuttgart.

Dos  científicos

Ávila  Óscar Ávila Cusicanqui patentó su motor eléctrico híbrido de reluctancia en cuatro países, luego de más de 40 años de persistencia.

Gutiérrez  A sus 27 años, Andrea Gutiérrez Rojas se destaca como investigadora posdoctoral de la Universidad de Antofagasta, Chile.

Página Siete

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