El Gobierno de Puerto Rico cree que es el momento perfecto para acoger el Congreso de la Lengua, ya que, en los 400 años de la muerte de Cervantes y Shakespeare, esta cita internacional se va a celebrar en un territorio que hace gala de ser bilingüe y servir de puente entre hispanohablantes y anglosajones.

“Este es el momento ideal para exponer al mundo de una manera distinta la relación entre ambas lenguas”, afirmó hoy el gobernador de Puerto Rico, Alejandro García Padilla, a preguntas de Efe con motivo de la presentación del programa de la VII edición del Congreso Internacional de la Lengua Española.

Con la participación de 130 ponentes de 27 países, el Congreso celebrará sus actividades principales del 15 al 18 de marzo en San Juan, capital de una economía sumida en una crisis que se prolonga ya por cerca de una década y que atraviesa uno de los momentos más difíciles de su historia reciente, al verse sin liquidez para pagar la deuda y mantener los servicios públicos esenciales.

Como excolonia española y dado su actual estatus de Estado Libre Asociado a EE.UU. (lo que supone ser un territorio no incorporado pero muy supeditado a Washington), durante años ha existido un fuerte debate sobre qué idioma debe ser el oficial en la isla.

García Padilla lamentó hoy que en el pasado en Puerto Rico “se miraran de manera excluyente las posibilidades de un país a la hora de aprender un idioma”.

En la actualidad, sin embargo, “lo vemos como una relación vinculada a nuestro desarrollo económico”, y ese es, en su opinión, el enfoque que se le debe dar a la coexistencia de dos lenguas en un mismo territorio.

Así que la celebración de este congreso en Puerto Rico, “un país donde el 100 % habla español y el 30 % también el inglés”, sea en un año en que se celebran los centenarios de la muerte de Miguel de Cervantes y de William Shakespeare “es mucho más que una casualidad”, dijo el gobernador.

“Es simplemente una gran señal de los tiempos”, apostilló el mandatario en referencia a la coincidencia de que en 2016 se cumplan 400 años de la muerte de “los dos principales exponentes de las dos lenguas de las que estamos hablando”.

“A nuestro juicio Puerto Rico es la sede perfecta para celebrar esta séptima edición”, insistió el mandatario, que no ocultó que también será una gran ocasión para “mostrar al mundo las oportunidades que podemos ofrece en el ámbito cultural, empresarial, industrial, deportivo o turístico”.

“Que vengan y vean lo que es Puerto Rico”, dijo durante la presentación del Congreso, que, según apuntó, revertirá en la economía local el doble de lo que se invierta en él, aunque no quiso concretar cifras.

En ese sentido, “exhortó” a todo el que tenga interés a que “venga y conozca Puerto Rico”, donde, “se diga lo que se diga sobre la crisis, ayer estuvimos inaugurando el cuarto hotel Hyatt en los últimos 36 meses”, pese a que la cadena hotelera hace 13 años había decidido abandonar la isla.

“En momentos de crisis no es momento de cerrar las ventanas y apagar la luz. Por el contrario, es momento de abrir las ventanas y prender la luz, para que se exponga lo mejor del país”, defendió el gobernador, que ya ha anunciado que no buscará la reelección en los comicios de noviembre para poder centrar ahora sus esfuerzos en la recuperación económica de la isla

Además, insistió en que Puerto Rico es “un país, una nación hispanoamericana e hispanoparlante, donde los puertorriqueños sin cuestionamiento alguno reconocemos el español como nuestra lengua materna, pero estamos, por su puesto, ávidos a que esta coexista con otros idiomas que aprendamos”.

“Ya no es aquella pugna que existía cuando yo era pequeño entre un idioma y otro. Ahora es un hecho sin discusión que nuestra lengua materna es el español”, lo que no quita, dijo, “que queramos aprender inglés y sepamos que a las personas que hablan un segundo idioma se les hace más fácil también aprender un tercer idioma”.

En ese sentido, añadió que “ojalá que cuando mis hijos estén criando a sus hijos esté hablando de qué tercer idioma vamos a estar fomentado en Puerto Rico”.

El gobernador reconoció que “la principal ventaja competitiva que permite que Puerto Rico sea el principal centro de manufactura del mundo de medicamentos y equipos médicos es la mano de obra”, entre cuyas “destrezas está su bilingüismo”.

El Nuevo Día

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