Un grupo de docentes y estudiantes presentó este jueves en Montevideo un prototipo de hogar que conjuga la eficiencia energética de fuentes renovables con la automatización y la robótica, y aspira a ganar un certamen que elegirá en Cali, Colombia, la casa más sostenible de Latinoamérica.

“La Casa Uruguaya” (LCU) fue concebida por profesores y alumnos de la Universidad ORT, que presentaron un proyecto para el “Solar Decathlon Latinoamérica y Caribe 2015”, una competencia internacional de construcción de prototipos de viviendas que sean sostenibles y eficientes desde el punto de vista energético.

En el certamen, que tendrá lugar el próximo diciembre, 16 proyectos participarán durante diez días de una serie de pruebas que medirán la eficiencia energética y la sostenibilidad de las viviendas.

“La idea es que durante su uso la huella ecológica sea bastante reducida y que tengan generación (de energía) solar. Por lo tanto, que el balance de energía que se genera en el día y se consume en la noche sea equilibrado”, explicó a Efe Daniel Gómez, uno de los profesores que participaron en el proyecto LCU.

La casa, construida en madera con sistemas innovadores de aislamiento térmico y reciclaje de aguas, tiene una disposición espacial que permite un óptimo aprovechamiento del espacio y fue creada con los criterios necesarios de metraje y costos para ser considerada una vivienda de interés social.

“Pensamos que todo lo que es confort puede ir de la mano de lo que es de interés social. No creemos que el interés social pase por privar de confort a determinados ciudadanos. Tenemos que llegar a todos por igual. Esta casa lo que en definitiva permite es tener tecnología a un bajo costo”, matizó Gómez.

LCU cuenta con un sistema inteligente de control de temperaturas, luces y del uso de energía creado por estudiantes de ingeniería, que no ejecuta las acciones por sí solo sino que avisa al habitante a través de notificaciones por dispositivos móviles.

En la inauguración de la casa participó el intendente de Montevideo, Daniel Martínez, quien consideró el proyecto como “una hermosa confluencia” de factores, como “la creatividad, el aporte de ideas, la generación de pensamiento y la cabeza emprendedora de jóvenes uruguayos”.

Por su parte, la directora nacional de Energía, Olga Otegui, recalcó que LCU “es un ejemplo de cómo el uso de la energía solar puede darse no solamente en forma activa sino también en forma pasiva” y subrayó la importancia de un proyecto así en Uruguay, que busca diversificar su matriz energética.

Asimismo, el ayuntamiento de Cali tiene previsto utilizar algunos de los prototipos presentados en el “Solar Decathlon” en un complejo de viviendas sociales, lo que Gómez consideró como una “oportunidad muy interesante” para darle a LCU “una proyección internacional.

“La idea nuestra es que la casa vuelva para poder exhibirla en todo el país. Para quien le parezca interesante y se quiera sumar al proyecto, la casa va a estar disponible, se puede replicar (…) Queremos demostrar que hay cosas que en Uruguay se pueden hacer”, concluyó Gómez.

Las “Solar Decathlon” son competiciones académicas y de investigación internacional lanzadas en 2002 por el Departamento de Energía de EEUU para desarrollar modelos sustentables y eficientes de consumo energético y que tienen lugar cada dos años.

El Observador

Texto del botón