Desde hace una década, un proyecto de varios investigadores, liderados por el Dr. Antonio Cubilla, intenta transformar la Universidad Nacional de Asunción, convirtiéndola de un centro profesionalista a una universidad de investigación. En el proyecto de reforma se elimina la figura del profesor escalafonado y se prioriza la producción académica, además de efectivizar el cogobierno estudiantil y docente.

La UNA sufrió varias intervenciones a lo largo de su historia, sobre todo, de gobiernos totalitarios, pero también en democracia. Sin embargo, no se realizaron grandes transformaciones académicas ni intelectuales, sino persecuciones, expulsiones y cambios administrativos.

En junio de 2005, algunos investigadores, profesores y líderes estudiantiles trabajaron durante varios meses en una reforma universitaria que modifica el estatuto y que cambiaría incluso la propia filosofía de la universidad más antigua del país.

La propuesta fue recibida en ese entonces por el rector Pedro González, que prometió dar curso a la iniciativa, a través de la creación de una comisión de estudio, que nunca funcionó, según el doctor Antonio Cubilla, del Instituto de Patología e Investigación, quien lideraba ese grupo. El siguiente rector, Froilán Peralta, ahora en prisión por casos de corrupción, ni siquiera tuvo en cuenta el proyecto.

Hoy vuelve a reflotar, en medio de otros intentos de cambiar por fin la vida institucional de la decana de la educación superior paraguaya. “Se propone transformar el modelo de la universidad profesionalista en una universidad de investigación donde la misión central sea el avance del conocimiento”, indicó Cubilla.

El artículo principal del nuevo estatuto de la UNA propone: “La Universidad Nacional de Asunción es una universidad de investigación y tiene los siguientes fines: A) Avanzar el conocimiento, como función principal; B) Utilizar técnicas de investigación para el estudio de los problemas nacionales y universales; C) Preservar y difundir el conocimiento nacional y universal; D) Desarrollar la personalidad humana inspirada en los valores de justicia, equidad social, democracia y libertad; e) Desarrollar la formación profesional superior”, entre otros puntos.

Las propuestas del grupo son: La redefinición del mérito académico antes ligado a la antigüedad ahora a la producción científica, lo que prima en las universidades de primer nivel alrededor del mundo; la eliminación del escalafón cerrado, que posee un sistema autoritario tipo militar que ya no tiene lugar en la universidad moderna, y la dedicación a tiempo completo de profesores y alumnos, algo que muy pocas veces se cumple en la UNA.

El cogobierno paritario, de profesores, egresados y alumnos, es otra de las propuestas, para mejor relacionar la actividad de la universidad con los problemas de su comunidad, una de las exigencias del actual levantamiento estudiantil. Algo que complementa esto es la elección de autoridades por todos los ciudadanos universitarios (profesores, egresados no docentes y estudiantes).

En la propuesta se exige también que los cargos de rectores, decanos y jefes de cátedra sean ocupados por notorios académicos investigadores nacionales o extranjeros de gran producción intelectual y reconocimiento internacional.

Se hace hincapié en la Autonomía Universitaria como libertad intelectual, pero el uso del dinero supeditado a una estricta evaluación externa.

“El nuevo modelo representará un avance importante para el país. Las autoridades deberán comprender lo inevitable de esta transformación aportando los recursos económicos para el nuevo modelo”, indica el manifiesto del Grupo de Reflexión de la Reforma Universitaria.

Cátedra concursable

Con esta reforma, se elimina el escalafón docente y se prioriza la producción académica. Los profesores que no investigan ni producen conocimiento deberán abandonar las cátedras, dando prioridad a los que sí lo hacen, sin importar la edad o las áreas de trabajo.

En la actual crisis de la UNA, donde incluso tres decanos denunciados por corrupción y autoritarismo se resisten a abandonar sus cargos, uno de los principales reclamos es contra la mediocridad de los docentes de las distintas facultades.

El cambio a universidad de investigación tendría su proceso de transición, para que las facultades y centros puedan actualizar también sus estatutos.

equintana@abc.com.py

 

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