Marcello Lachi es italiano. En el año 1997 decidió venir con su novia-una paraguaya- a vivir a Paraguay. “En mi juventud hacía diseño gráfico, entonces me fue más fácil encontrar trabajo como diseñador que como investigador”,  cuenta. Al principio trabajó en el periódico ABC Color y muchas de las cosas que leía, no podía entender.  No se trataba del idioma, sino de la idiosincrasia. “Conocí a Nicolás Morínigo, me fui a trabajar con él, y allí si pude volver a mi trabajo porque con él empecé a entender más la idiosincrasia”, explica.

Marcello es magister en ciencias políticas, coordina la revista de ciencias sociales “Novapolis”. Actualmente trabaja como consultor para varios organismos internacionales.  Es investigador de la Universidad Nacional de Pilar, categorizado en el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt ). En esta nota realiza un análisis sobre las preferencias hacia los llamados “outsider” o los candidatos que no provienen de la carrera política partidaria en las elecciones paraguayas:

“La única cosa que en estos 15-18 años que estoy aquí y que ví que cambió es el rechazo por el hombre político como tal. Es decir, hoy por hoy, un Presidente de la República  político es muy difícil que salga, por eso fue barrido Efraín Alegre, y por eso Horacio Cartes tuvo el 9% más de votos en la ANR”.

“La gente no quiere más políticos, políticos de carrera, que es una carrera considerada muy fea, muy mala.  Quiere gente nueva, por eso Mario Ferreiro tiene hoy una ventaja abismal con  Arnaldo Samaniego, y los colorados lo único que pueden esperar es meter plata el día D y buscar revertir las diferencias, pero  si  la gente se va a votar y le masacran, porque los políticos no pueden competir”, expresa.

DE LA SOCIEDAD CIVIL

Lachi explica que “los políticos no pueden competir  con los candidatos que vienen de la sociedad civil”. Sin embargo, los candidatos que vienen de la sociedad civil necesitan  igual una cierta alianza amplia porque si no, no pueden ganar, porque no pueden hacer frente a la estructura del voto tradicional, que es grande y  fuerte todavía.  “Un político de carrera, contra una persona de la sociedad civil no tiene ninguna esperanza, y Cartes, aunque ahora nos parezca un gran líder político, de hecho venía de la sociedad civil, era un empresario y le ganó a Efraín Alegre que era un político de carrera que no hizo nada en su vida más que ser un político de carrera, y Fernando Lugo ganó porque en las elecciones se enfrentaba  una política de carrera como Blanca Ovelar contra un obispo que venía de otro espacio”, explica.

Esta tendencia según Lachi es una tendencia en aumento, aunque no se dé lo mismo a la hora de votar a senadores y diputados, donde sí  tiene un peso importante la adscripción partidaria, donde el elector/ la electora otra vez vota a su partido.

EL CAMBIO NO VENDRÁ SOLO

Para cambiar la estructura del voto y que el voto represente una elección y exista alternativa a los Partidos Políticos Tradicionales, para Marcelo Lachi es necesario tiempo y una nueva generación. Se necesita una desestructuración cultural que es factible, se puede hacer hasta con personas de cierta edad, pero nadie hace, hay ejemplos chiquititos, sectoriales, de alguna comunidad.  “Hemos  estudiado  Asunción con mapas municipales y respecto al Partido Movimiento al Socialismo (PMAS)  desde Rodríguez de Francia hasta el río, tiene porcentajes del 25% de votos, porque allí ellos tienen quince años de trabajo de base, trabajando con la gente, rompiendo esquemas tradicionales y cambiando,  y hay locales dónde hasta son partido mayoritario o son número dos, pero porque se hizo un trabajo de cierto tipo, en el interior,  seguramente el Frente Guasu y hasta Paraguay Pyahura y en algunos municipios y en algunos sectores tienen este trabajo y llegan al 20, 25% porque, porque rompen esquemas tradicionales”, explica.

Lachi explica que la desestructuración social de la que habla nadie quiere hacer, porque es un trabajo de largo alcance. “Nadie quiere hacer, porque en Paraguay  la vida política tiene  ciclo de dos años y medio, de una elección a la otra, y las elecciones duran un año y medio, entonces tienes un año que generalmente te tenés que recuperar de la elección anterior y entrar ya en la nueva, entonces no podés hacer trabajos estructurales”, explica.

LA ELECCIÓN POLÍTICA

“Es una visión de modificar las conciencias. El electorado tiene un sentido común basado sobre toda su historia. Por ejemplo, el elector paraguayo da por natural ser colorado o liberal, e innatural, la mayoría,  ser de otra cosa. Te critica ser de izquierda, pero no acepta la crítica de ser colorado o liberal porque eso es natural. Hasta en la época de Alfredo Stroessner era famoso que a los liberales les podía pegar o torturar, pero era liberal, estaban haciendo lo suyo, era parte de la lucha. A Wagner lo intentaron matar, y no lo mataron, lo torturaron todo mal, pero no lo mataron. En cambio,  a los comunistas si los mató a todos porque era innatural”, expresa.  “Este concepto de innatural es falso. Es parte de un sentido común que se ha impuesto ¿Y qué tienes que hacer tú? Demostrar con acción política que es falso y que no es natural ser colorado o liberal, es una elección que hiciste o que alguien hizo por ti. Eso a nivel juvenil es mucho más internalizado porque de todos modos –es decir Paraguay  va a cambiar igual- porque los jóvenes tienen otra fuente de información de otros países a través de sus celurares, smartphone,y va a cambiar la lógica, sólo que los que tienen ahora 18 años,  para que incidan, faltan otros 30 años más”, expresa.

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