Aunque los países latinoamericanos y caribeños —según el Informe de Seguimiento de la Educación para Todos (EPT)— están invirtiendo más en Educación, Nicaragua no destina ni el cuatro por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB) para educar a su población.

De acuerdo con los datos del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, el país destinó el tres por ciento de su PIB para la Educación en 2014 y este año, la inversión representa el 2.4 por ciento del PIB.

Las nuevas metas de la EPT para los próximos 15 años, entre otras cosas, retan a los países a incrementar sus presupuestos educativos hasta conseguir el cuatro o seis por ciento del PIB al 2030.

“Para que el país pueda resolver el problema de la calidad necesita, además de maestros debidamente formados, de mayores presupuestos educativos”, dice Jorge Mendoza, director ejecutivo del Foro Educación y Desarrollo Humano (FEDH).

Por su parte, el investigador del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (Ieepp), Adelmo Sandino asegura que “los grandes retos de la educación básica y media en Nicaragua —en materia de cobertura, culminación y mejores resultados de aprendizajes— requerirán de cuantiosos recursos adicionales a los que se invierten en la actualidad”.

Durante todo este mes, las organizaciones que trabajan por la Educación insistirán en la necesidad de incrementar los recursos económicos para las escuelas.

Todo esto, explica Mendoza, formará parte de la celebración de la Semana de Acción Mundial por la Educación (SAME) que este año coincide con la culminación del tiempo establecido para que los países del mundo cumplieran con las metas de la EPT.

Mañana el FEDH realizará el foro nacional Educación para Todos en Nicaragua, Balances y Desafíos post 2015, donde las organizaciones de la sociedad civil expondrán los desafíos que tiene la Educación nicaragüense para conseguir la calidad escolar.

La nueva agenda de la EPT 2015-2030 será aprobada este mes en Corea del Sur y contendrá siete metas escolares que van desde impulsar la educación inicial hasta conseguir la calificación de los maestros.

El desafío de la calidad escolar

Uno de los grandes aportes del movimiento de Educación para Todos en el mundo —destaca el informe de seguimiento de la Unesco— “ha sido justamente la preocupación por la calidad de la Educación, expresada como una combinación de condiciones para la enseñanza-aprendizaje y logros académicos de los alumnos”.

Por eso, dentro de las nuevas metas se establece una nueva forma de educar “se dice que los jóvenes y adultos poseerán los conocimientos y las competencias necesarias para tener un trabajo y una vida dignos gracias a la enseñanza y la formación técnica y profesional”, comenta Yadira Rocha, delegada para América Latina del Consejo de Educación de Adultos para América Latina.

La Prensa


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