Bautizada con el nombre “Sangre, Resistencia y Esperanza”, la generación 2011-2015 de estudiantes normalistas de la Escuela Raúl Isidro Burgos, se graduaron en la tarde de este sábado. Los 122 estudiantes fueron apadrinados por renombrados escritores y periodistas como Elena Poniatowska, Juan Villoro, Armando Bartra y Luis Hernández Navarro.

La ceremonia de graduación se realizó en Tixtla, Guerrero, donde se ubica la normal de Ayotzinapa, allí los ahora maestros rurales realizaron una ceremonia simbólica por sus 43 compañeros que después de casi 10 meses continúan desaparecidos.

Un estudiante normalista manifestó que fueron cuatro años de gran esfuerzo y que es una generación muy especial. Cada uno de los padrinos de la generación pronunciaron unas palabras para los maestros. “Forjen a los niños en la esperanza y la alegría, porque si no es así, entonces el mal habrá ganado”, fueron las palabras de Armando Bartra.

La escritora Elena Poniatowska expresó a los jóvenes que siguieran adelante porque en un futuro México dejará de ser una fosa. “Un hecho de barbarie es capaz de suscitar nuevas formas de organización, y el espíritu cívico de esta generación de estudiantes está cumpliendo ese deber de memoria capaz de devolverle algo de dignidad a nuestro maltrecho país”, fueron las palabras de la escritora Martha Lamas, también madrina de la generación saliente de la normal de Ayotzinapa.

Los padrinos coincidieron que la escuela normal de Ayotzinapa representa una luz de esperanza en la lucha de los jóvenes por transformar al país.

Lado B

La graduación de una generación ‘cargada de ausencias’

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La Normal Rural de Ayotzinapa lució diferente en esta ocasión.

Lejos del luto que se mantiene desde la noche del 26 de septiembre, cuando 43 de sus estudiantes fueron desaparecidos por policías de Iguala, este sábado la explanada principal de esta escuela Raúl Isidro Burgos se llenó de arreglos florales, globos y familiares, la mayoría campesinos, quienes acudieron para ver a sus hijos graduarse de la licenciatura de maestros de primaria y educación física.

Los retratos pintados en óleo de los 43 jóvenes víctimas de los agentes municipales supuestamente cómplices del Cártel de los Guerreros Unidos se colocaron a lo largo del patio.

117 nuevos maestros rurales egresaron de la generación 2011-2015 de esta Normal ubicada en el municipio de Tixtla, Guerrero, quienes contaron con nueve padrinos de honor, entre escritores, actores y cineastas como Juan Villoro y Elena Poniatowska.

Los nuevos profesores comenzaron a arribar poco a poco a la institución desde las 10:00 horas (local), bajo un cielo que permaneció nublado casi todo el día. La neblina vistió el paisaje verde, por las lluvias de las últimas semanas.

En una esquina habían sido colocadas sillas para los padres de los 43 normalistas desaparecidos, quienes no se presentaron por “tener otras actividades”, según señalaron propios maestros.

“Sangre, resistencia y esperanza”

Pero los asistentes no cesaron en su exigencia de justicia y la aparición con vida de los normalistas, ni en la advertencia de mantenerse en acciones de rebeldía.

Una manta color negra fue instalada detrás de las sillas en donde se sentaron los graduados —quienes llamaron a su generación “Sangre, resistencia y esperanza”—, y en ella se leía en letras rojas: “ni perdón, ni olvido”.

A un costado del presidio, ocupado por los padrinos de honor, se colocó una corona con flores blancas en memoria de los 43 normalistas desaparecidos, los tres asesinados en los hechos del 26 de septiembre y los estudiantes Jorge Alexis Pino y Gabriel Echeverria, muertos tras el desalojo de la Policía en la Autopista del Sol del 12 de diciembre de 2011.

El secretario general del Comité Ejecutivo Estudiantil, Eduardo García Maganda, resaltó que han sufrido ataques, cuando solo buscan educar y proponer otro sistema, por lo que dijo que se mantendrán en la rebeldía.

“Esta lucha ha sido la más difícil y larga. Muchos nos han abandonado y ahora nos culpan de esos hechos, pero en el mundo son millones los que ahora están con nuestro dolor, y seguimos a pesar de los miedos de nuestros padres, porque somos familiares o amigos de los que seguimos esperando su regreso (…) Nunca vamos a olvidar que nos falta 43 y vamos a seguir con la exigencia de vida”, señaló el normalista.

El director de la Normal Rural, José Luis Hernández de Rivera, dijo que este acto fue dedicado a los padres y madres de los jóvenes desaparecidos, cuyo caso desató una crisis nacional.

“43 desaparecidos, han muerto otros, han desaparecidos camaradas. Su mirada que se queda, sus manos ya no están. Sus voces las necesitamos, la sangre de los caídos traerá algo nuevo porque callarse no quita el dolor”, sostuvo el encargado de la institución, que califica como “cuna de mártires”.

Padrinos de honor

Los padrinos pidieron a los estudiantes y maestros de la escuela Rául Isidro Burgos seguir en la defensa de las normales rurales del país.

La escritora Elena Poniatowska Amor dedicó su discurso a los normalistas desaparecidos y muertos, a quienes les dijo que el país no les ha dado lo que merecen.

“Siguen adelante a pesar de tener todo en contra. El delito mayor hoy en México es ser joven, ustedes maestros van a enseñar a leer y a exigir, y defenderse, en un país en donde se sabe leer todo se cuestiona, un país que sabe leer aprende a reclamar lo suyo. Si se lo proponen, serán ilimitados, a su lado todos podemos echarnos a volar”, manifestó.

“Levantemos los brazos y abracémonos y al hacerlo 43 veces, estaremos abrazando la lucha que todos queremos emprender contra la desaparición forzada”, agregó la también periodista.

El escritor Juan Villoro Ruiz afirmó que la generación 2011-2015 termina “cargada de ausencias” y de un año en donde quedó en evidencia la “impunidad.

Sin embargo, el también periodista pidió a los normalistas no promover la venganza, pese a lo difícil de los últimos meses.

“No olvidar el dolor pero convertirlo en un futuro (…) Hoy, de las 32 normales rurales solo quedan 17; esto nos muestra la amenaza a estas rurales, solo la resistencia ha mantenido abiertas estas normales. Me parece increíble que en este estado se tenga que luchar para los que buscan enseñar a leer”, lamentó Villoro.

Otros de los padrinos fueron el actor Héctor Bonilla, el académico Armando Bartra Verjés, el cineasta Gabriel Retes Balzaretti, el periodista Luis Hernández Navarro, el caricaturista Rafael Barajas Durán El Fisgón y la feminista Marta Lamas.

Al final de la entrega de diplomas y documentos a los 117 maestros graduados, el acto finalizó con música de la Rondalla Romance y la petición de no dejar solos a los padres de los 43 normalistas en la búsqueda de sus hijos.

Más ausentes

En un documento difundido durante el evento de clausura, cuatro jóvenes decidieron no presentarse porque acusaron “distribución de dinero sucio” para el pago de los trajes que vistieron y ese acto.

Aunque agradecieron la presencia de intelectuales como padrinos, los inconformes afirmaron que ellos acordaron junto con los familiares de los 43 normalistas desaparecidos “no negociar” con el gobierno estatal, como lo hizo, según señalaron en su escrito de dos páginas, el comité de proclausura.

“Todos esos lujos son pagados con dinero sucio, aún cuando proviene de los contribuyentes del pueblo han pasado por las manos manchadas de sangre y corrupción de los políticos que gobiernan el país”, indica el documento.

Zócalo Santillo

Los padres de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa hicieron vacío a la fiesta de graduación de los egresados de la Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” donde estuvieron presentes escritores e intelectuales como Elena Poniatowska, Juan Villoro y Armando Bartra, quienes fueron transportados por personal de la Secretaría de Educación en Guerrero (SEG).

Por su parte, un grupo de egresados de la generación 2011-2015, denominada “Sangre, resistencia y esperanza” protestaron durante la ceremonia y denunciaron que el gobernador provisional, Rogelio Ortega Martínez, compró la voluntad de los normalistas al entregar de más de un millón de pesos al representante del comité proclausura, Izcoatl Yonibeth Benito Coronado, para subsidiar el festejo y adquirir anillos, trajes y un regalo especial.

“El movimiento de los 43 llamó a que los que participamos, nadie se sentara a negociar, pero vemos que en la práctica sucede otra cosa, porque se llevaron a cabo las negociaciones con el estado por el comité proclausura. Les decimos buen provecho, se les verá bien el traje, y esperemos que gocen tanto lo que les regalaron. Están comiendo la carne y bebiendo la sangre de nuestros compañeros caídos y disfrutando de los 43 desaparecidos”, indica el comunicado distribuido durante la clausura por los inconformes.

El grupo de egresados que decidió protestar durante la clausura señaló que “todos esos lujos son pagados con dinero sucio, aun cuando proviene de los contribuyentes del pueblo ha pasado por las manos manchadas de sangre y corrupción de políticos corruptos que gobiernan el país”.

Los egresados identificados como Fabián Gonzales, Arturo Gatica y Javier Lozano denunciaron públicamente que su compañero Izcoatl Benito formó grupos extramuros para denigrar a la escuela y revelaron que entregó material del Comité de Orientación Política e Ideológica de la Normal.

Así como una manta a Humberto Salgado Gómez, exsecretario de Gobierno durante la administración del defenestrado Ángel Aguirre Rivero, donde la escuela denunciaba las ejecuciones extrajudiciales de Gabriel Echeverría de Jesús y Jorge Alexis Herrera Pino en diciembre de 2011.

Sobre estos hechos, los egresados denunciaron que Izcoatl Benito y el también egresado David Flores Maldonado crearon y participaron en “un grupo de choque” en la Ciudad de México y en una de sus acciones, afirmaron, “desalojaron a un colectivo de alumnos” que protestaba en el auditorio Che Guevara de la UNAM en el año 2013.

Luego, señalaron que Izcoatl Benito cuando estuvo al frente del comité estudiantil “estafó” a varios funcionarios estatales de la administración de Ángel Aguirre y ahora de Rogelio Ortega, quien destinó más de un millón de pesos para los festejos de la clausura y afirmaron que el dinero del erario fue a cambio de “silencio e información de la base estudiantil”.

Al respecto, afirmaron que el pasado lunes 6, los alumnos de cuarto grado fueron convocados a no participar en las protestas para exigir justicia por el caso Ayotzinapa, “engañándolos con guardias fingiendo un supuesto desalojo”.

Por ello, los inconformes señalaron que era necesario denunciar las acciones de los egresados que consideran que “han lastimado” a la Normal y los hicieron responsables “de lo que siga sucediendo”.

También, afirmaron que el exgobernador Ángel Aguirre Rivero “tiene células infiltradas en la Normal que han ido deteriorando a la escuela y la forma de actuar de estas células es someter a las personas de forma violenta”, indicaron los egresados.

Los inconformes señalaron que el resto de los egresados de Ayotzinapa decidieron guardar silencio “por temor a las negociaciones de las plazas en gestión por el comité proclausura”.

Por ello, se deslindaron de las negociaciones que realicen los integrantes del comité proclausura de Ayotzinapa y soltaron: “Aclaramos que el dolor de los padres y la vida de los 43 compañeros desaparecidos no están en negociación”.

Hace dos semanas, Proceso dio a conocer que en medio de la crisis político-social que se vive en la entidad a raíz de la desaparición de 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, el gobernador provisional Rogelio Ortega Martínez destinó un millón 204 mil pesos del erario para apadrinar a la generación 2011-2015 que egresará de ese plantel el sábado 18.

Esa suma incluye la compra de anillos, trajes y “un regalo especial” para los ahijados. Ortega planteó también cubrir “peticiones personales” de los normalistas, aunque éstas no se especificaron en los documentos oficiales consultados por Proceso.

Para justificar la erogación extraordinaria, el mandatario solicitó al titular de la Secretaría de Finanzas y Administración, Eliseo Moyao Morales, ampliar el presupuesto de la Secretaría de Educación en Guerrero (SEG), a cuyo frente está Salvador Martínez della Rocca. Gracias a esa triangulación, Ortega podrá agasajar sin problemas a sus ahijados.

Esta “compra de voluntades” evidencia el nivel de corrupción de la administración de Ortega y ocurre a nueve meses de la desaparición de 43 normalistas en Ayotzinapa.

Ahora, este sábado, la ceremonia comenzó a las 11:20 horas, en el casco de la ex Hacienda de Ayotzinapa donde familiares y amigos, así como escritores e intelectuales se congregaron en este festejo subsidiado por el gobierno de Rogelio Ortega.

Personal de la SEG, dirigidos por funcionarios de la dependencia estatal, se encargaron del traslado de los escritores, artistas e intelectuales encabezados por Elena Poniatowska, Juan Villoro, Armando Bartra, Gabriel Balsa, Luis Hernández Navarro, Hector Bonilla, Marta Lamas y Rafael Barajas.

En su discurso, la escritora Elena Poniatowska emitió un emotivo mensaje donde demandó a los egresados seguir de pie al igual que Rosario Ibarra que no ha dejado de buscar a su hijo y los exhortó a seguir adelante cada día con la esperanza de que México deje ser el país de las fosas y aullidos.

“El delito mayor en México es ser joven, ustedes van a enseñar a leer y exigir a denunciar y defenderse, un país que sabe leer aprende a reclamar lo que es suyo porque conocen sus derechos”, expresó la escritora.

Luego siguieron discursos del resto de los padrinos que demandaron justicia y que nunca olvidarán los agravios del gobierno ante los hechos que han lacerado al normalismo rural.

Durante la prolongada ceremonia nadie hizo referencia al hecho de que el gobierno de Ortega subsidió con recursos públicos la clausura pero fue evidente la inconformidad y el rechazo de varios egresados que decidieron no portar el traje que las autoridades pagaron y por ello vistieron una camisa distinta en señal de protesta.

Proceso

México: realizan graduación simbólica a los 43 normalistas

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En la ceremonia realizada este sábado en la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, exigen la aparición de los 43 estudiantes normalistas desaparecidos hace más de nueve meses. Los 43 estudiantes desaparecidos en el estado de Guerrero, al sur de México, estarían graduándose este sábado, por lo que desde la escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos realizan una ceremonia de graduación simbólica en la que participan alumnos compañeros que recibirán su título, así como maestros normalistas, padres y miembros de la institución educativa.

De acuerdo con el corresponsal de teleSUR, Fernando Camacho, el evento está marcado por “el gusto de los familiares de quienes se gradúan y el sentimiento de tristeza, ira e indignación por la desaparición de los normalistas”.
La actividad se realiza en el plantel, situado en el municipio de Tixtla, donde el 26 de septiembre de 2014, los 43 estudiantes fueron presuntamente atacados y secuestrados por agentes policiales, quienes al parecer participaron con bandas de crimen organizado.

Así lo informó el presidente del Comité Proclausura de la Academia de Cuarto Grado, Izcóatl Benito Coronado, quien admitió que los jóvenes mostraron su apoyo a la lucha por la aparición con vida de sus compañeros y clamaron justicia por los otros tres estudiantes asesinados. Al respecto, el normalista Izcuasui Coronado, reafirmó el compromiso de la comunidad estudiantil de Ayotzinapa, que se gradúa este día, tras cuatro años de “esfuerzo arduo”. Asegura que se trata de “una generación especial”.

En contexto El pasado 26 de septiembre de 2014, oficiales de seguridad arremetieron contra autobuses donde se trasladaban los normalistas, disparando contra los vehículos, en los que perdieron la vida seis personas, otras 25 resultaron heridas y 43 estudiantes desaparecidos. Los universitarios víctimas de este flagelo manifestaban su rechazo contra la discriminación que sufren en la repartición de plazas en favor de escuelas urbanas por parte del gobierno de Guerrero. La conclusión oficial de la Procuraduría General de la República (PGR) señaló que los estudiantes fueron detenidos por agentes policiales y entregados al cártel de Guerreros Unidos, quienes presuntamente los habrían asesinado e incinerado, versión rechazada por los familiares de los estudiantes. Lea→ Abogado: cierre de caso Ayotzinapa es una salida política Mientras tanto, cuando transcurren más de nueve meses de la desaparición de los estudiantes, los mexicanos aún esperan respuestas sobre estos hechos.


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