El evento reunió en la UNLP a más de 800 jóvenes investigadores del continente.

El presidente de la Universidad Nacional de La Plata, Raúl Perdomo, participó en el Patio del Rectorado del acto de cierre de las XXIII Jornadas de Jóvenes Investigadores de la Asociación Universidades Grupo Montevideo (AUGM), uno de los máximos eventos científicos a nivel continental que reunió en nuestra ciudad a más de 800 jóvenes investigadores.

En un encuentro festivo, colmado de alegría por cientos de jóvenes, el titular de la UNLP estuvo acompañado por la vicepresidenta del Area Académica, Ana Barletta, el secretario de Relaciones Institucionales de la UNLP, Javier Díaz y el secretario ejecutivo de AUGM, Alvaro  Maglia.

Durante 3 días, UNLP se convirtió en escenario de una importante agenda de actividades, mesas redondas, exposiciones orales y presentación de pósters de la que participaron jóvenes científicos de nuestro país, Brasil, Chile, Bolivia, Paraguay y Uruguay, comprometidos con la realidad actual de América Latina.

Provenientes de 31 universidades públicas, los participantes reflexionaron con una temática central, propuesta por la Universidad platense: “Ciencia, tecnología e innovación para la inclusión social”, una asociación de palabras con la única finalidad de resolver realmente los problemas de la gente.

Una vez más, el presidente de la casa de estudios platense destacó la necesidad de “poner en marcha un modelo de cooperación asociativo entre las distintas instituciones de educación superior, rescatar las potencialidades de cada una, abordar las distintas problemáticas de la mejor manera posible y retener los recursos humanos en nuestras universidades”.

Los pósters o trabajos científicos exhibieron el estado de desarrollo de los trabajos de investigación sobre problemáticas comunes del cono sur que van desde el cuidado del medio ambiente,  energía, aguas, agroalimentos, donación y el trasplante, género, biofísica, química, matemática aplicada, salud animal hasta atención primaria de la salud, desarrollo regional y educación para la integración, entre otros.

La actividad incluyó la premiación en las distintas disciplinas del conocimiento y tuvo lugar hoy.

Esta mañana, previo al acto de cierre, se desarrolló una actividad abierta organizada por el Comité Académico Aguas en el vigésimo aniversario de su creación que contó con la participación de destacados panelistas que disertaron sobre la Cuenca del Plata y los aspectos fundamentales del Acuífero Guaraní.

Cabe destacar que desde hace 20 años el Comité Académico Aguas de AUGM  trabaja integrando países a través de sus universidades y asimismo,  integrando conocimientos en torno a un recurso esencial como es el agua. Cabe mencionar, que la región que integran los países miembros de AUGM posee recursos superficiales y subterráneos de importancia mundial como son la Cuenca del Plata y el Acuífero Guaraní.

Entrevista a Eduardo Thill, subsecretario de Tecnologías de Gestión de la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación Argentina.

 

Entrevista a la ingeniera agrónoma y presidenta del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), en Argentina, Diana Guillén.

 

Entrevista a Arismet Cepeda, estudiante de la Universidad Nacional Autónoma de México. Presentó un proyecto de posgrado sobre el tratamiento de aguas residuales farmacéuticas.

 

Entrevista a Guillermo Ferrero, delegado alterno de la Asociación de Universidades del Grupo Montevideo, en la Universidad de Rosario.

 

Jóvenes investigadores

Jóvenes investigadores

Por Sergio Cáceres Mercado – caceres_sergio@gmail.com

¿Se nace o se hace un investigador en el ámbito de la ciencia? Atendiendo a la historia de la ciencia, y teniendo en cuenta lo sociológico, si el medioambiente no es favorable a desarrollar el talento innato del científico, este puede perderse en la vida no llegando a toda su potencialidad y, en el peor de los casos, dedicándose a otra cosa.

Ahora, estando en la Universidad Nacional de la Plata para las XXIII Jornadas de Jóvenes Investigadores, organizadas por la Asociación de Universidades Grupo Montevideo (AUGM), pensaba en los casi 700 jóvenes de Brasil, Bolivia, Argentina, Chile, Uruguay, México, Cuba y Paraguay que se reunieron por tres días para presentar sus trabajos. ¿Hubiesen estado ahí si es que su universidad no les ofrecía el incentivo? ¿Cuántos de ellos se sostendrán en el tiempo?

Esta es la tercera vez que soy testigo de la efervescencia de estas jornadas –la primera fue en la UNA y la segunda en Udelar– y les puedo asegurar que la confianza de estos noveles investigadores no decae, sino todo lo contrario.

A medida que pasan los años, el evento va creciendo y ya se ha convertido en el más importante del Cono Sur en número de futuros científicos de educación superior.

Paraguay llevó alrededor de 70 investigadores por medio de tres universidades públicas, la UNA, la UNE y la UNI. Muchos de ellos seguramente serán golondrinas de una primavera. Habrán llegado como investigadores por meras razones accidentales, y lo más probable es que terminen no dedicándose a la investigación científica. Sin embargo, un porcentaje interesante está empezando con estas actividades una promisoria carrera que sabemos redundará en beneficio de la sociedad paraguaya.

Cuando empecé la universidad allá en el inicio de los años 90, no recuerdo que hubiese una especial preocupación por formar en la investigación a los estudiantes. El que tres universidades paraguayas hayan paulatinamente integrado la AUGM ha cambiado las cosas. Cada facultad e instituto promueve en sus alumnos la dedicación necesaria para conseguir buenos resultados. La competitividad que se nota es positiva en este sentido, siempre y cuando no desdibuje el objetivo central, cual es la creación de conocimiento por encima de todo.

La generación de estudiantes y egresados de estas tres universidades nacionales crece en un ambiente propicio para la investigación que otros no pudieron tener. Nuestro país históricamente ha sido el campeón en desaprovechar el talento de sus hijos. Ahora las cosas van cambiando lentamente y ya no será sorpresa que veamos más y más investigadores integrando los centros nacionales de pesquisa.

El resto de las universidades, públicas y privadas, no querrán quedar atrás y por contagio están empezando a crear sus departamentos de investigación con sus respectivos rubros.

Solo optimismo se respira en estas jornadas donde centenares de jóvenes muestran con ímpetu sus trabajos en ciencias sociales y naturales, con sus respectivas derivas. Ese optimismo es lo que quise reflejar al escribir luego de tan renovadora experiencia.


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