La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) reconoció este jueves “el perfume de mujer” impregnado por  bravas heroínas dominicanas a la Gesta de Abril del 1965,  quienes unidas a las fuerzas populares lucharon por el retorno a la constitucionalidad en nuestra nación y dieron muestras del espíritu de solidaridad de los quisqueyanos.

Con  el conversatorio titulado “Mujeres de Abril”, realizado en el Paraninfo Ricardo Michel de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales,  la Primada de América enalteció a esas intrépidas damas que con valentía, abnegación y coraje lucharon por su patria y muchas de las cuales ofrendaron sus vidas en ese trascendental  período de nuestra historia.

Esa actividad,  dirigida a reconocer el papel de la fuerza femenina, formó parte  del programa pautado por la UASD  para conmemorar el 50 aniversario de la ofensiva patriótica de abril del 1965,  estuvo coordinada por el  exrector esa  academia y excombatiente, doctor Porfirio García Fernández.

Cientos de esforzadas mujeres, al igual que en la Guerra de la Independencia;  aportaron  de diversas  formas a esa  lucha revolucionaria: con sus escritos,  organizando el suministro de comida,  curando heridos o  fungiendo de palomas mensajeras para llevar encargos a  las misiones de los grupos constitucionalistas.

Entre las valerosas  damas participantes en  la gesta  librada en el 1965 entre  militares y civiles de República Dominicana contra las tropas invasoras de Estados Unidos figuran Teresa Espaillat, Milagros Concepción, Delta Soto, Edith Ramírez, Hilda Gratrerau, Yolanda Guzmán,  Emma Tavárez Justo, Piky Lora y Aniana Vargas.

También formaron parte de esa importante fuerza femenina  que arriesgó su vida en defensa de la República Dominicana: Venecia Juan, Edith Altagracia Ferreira, Fiume Gómez, Elvira Johnson Ortiz, Milagros Concepción, Gisela Antonia Mercedes y Ana Joaquina Viñel Taveras.

Teresa Espaillat, al recordar con  nostalgia ese acontecimiento señala que ella y sus compañeras de lucha eran muy jóvenes, pero eso  no les impidió salir a las calles a reclamar.

Milagros Concepción, quien tuvo a su cargo  entre sus misiones el  llevar  noticias a los presos en la cárcel de La Victoria y a los patriotas que luchaban fuera de la zona; resalta la necesidad de dar conocer lo sucedido, para que los jóvenes conozcan su historia y sepan cómo ocurrieron los hechos acaecidos del  24 al 28 de abril de 1965.

Cristina Díaz era una de la responsable de encaminar la lucha hacia las provincias, como unaforma de aminorar la presión que tenían los combatientes en la Capital y de transportar armas que previamente eran arregladas para no ser descubiertas por los militares durante las requisas.

Recuerda con dolor los tantos intentos frustrados, donde  vieron morir en combates a acompañantes de lucha,  como el caso de San Francisco de Macorís, así como la ayuda recibida del Padre Clemente María Hernández para salvar vidas.

Eddy Ramírez, oriunda del barrio San Antón y hermana del combatiente activo de la revolución conocido como Condesito, relató que la  integró a la  lucha Maximiliano Gómez, a quien todos conocíamos como el Moreno.

Dijo la académica uasdiana  que la participación de la mujer en la gesta de abril no ha sido valorada lo suficiente, partiendo de la importancia de su trabajo.

Manifestó Ramírez que  no se le ha dado a la mujer en ese hecho histórico la dimensión que tuvo esa gesta.

Delta Soto narró su experiencia junto al Coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, quien la recibió con entusiasmo y afirmó que el país conoció la libertad con Juan Bosch, tras décadas de dictadura sangrienta y represiva.

Las patriotas participantes en el conversatorio coincidieron en señalar que la importancia y magnitud de esa gesta  y el precio que en vidas que costó a la patria, pero que determinó, entre otras cosas,  la democratización de la educación, el crecimiento de la conciencia ciudadana  y que se impida a los militares ser deliberantes en asuntos políticos.

El Nuevo Diario


VOLVER