El diseñador industrial mendocino Luis Sarale fue nombrado presidente de la Red Latinoamericana de Carreras de Diseño, una entidad integrada por 28 universidades de Chile, Argentina, Uruguay, Colombia, Hawai y Brasil.
“La Red se creó para trabajar los contenidos y metodología de enseñanza del diseño, que es una disciplina mutante que se adapta a los cambios estructurales en los ámbitos económicos, culturales y ecológicos, entre otros”, contó a Diario UNOSarale, vicedecano de la Facultad de Arte y Diseño de la Universidad Nacional de Cuyo
La idea que intenta desarrollar se relaciona con un concepto más amplio del simple diseño de objetos, sino que abarca otras temáticas como la comunicación visual, estrategias de marketing y hasta áreas relacionadas con la investigación.
“Actualmente se trabaja con metodologías complejas de la sociedad, sobre todo se trata de incursionar en comunidades vulnerables, con el fin de aportar conceptos que puedan ayudarlos”, aclaró Sarale.
El especialista señaló que el origen de la Red tiene que ver con que se percibió que las universidades no iban a la par de lo que iba pasando en el mundo con respecto al diseño.
“Trabajamos con herramientas para adecuarnos a los cambios. Por ejemplo el área de investigación es dinámica, ya que genera conocimiento de vanguardia. También se creó un comité académico conformado por investigadores docentes”, comentó.
Se apunta a que trabajen en la producción de conocimiento genuino. Además el comité tiene como tarea evaluar diferentes trabajos y garantizan el nivel de contenidos que se generen en el diferentes ámbitos.
Sarale explicó que en el diseño convergen muchas disciplinas y en este sentido hay una ausencia de indicadores de calidad.
Los cambios
Actualmente las aplicaciones del diseño pueden ser desde lo visual, hasta intervenir en campañas institucionales, folleterías, ofrecer áreas de servicio a entidades o comunidades que se unen por diferentes motivos (el caso de los artesanos).
Precisamente, lo que se pretende, según el especialista, es ir más alládel objeto.
“Por ejemplo, si hay un diseño de smarthpone, lo que debemos hacer es apuntar a las prestaciones, sus aplicaciones, y esto es ir un poco adelante del producto en si. Esto va cambiando con la aparición de la tecnología”, dijo.
La vieja visión del diseñador como dibujante, ha cambiado, según Sarale, y ha dado paso a un sujeto que se ocupa de servicios, de estrategias, planificación y de programas.
“Estamos tratando de legitimar esto en el ámbito académico, pero falta. La idea es avanzar sobre un concepto que implica variar el viejo paradigma del diseñador que hace objetos, aunque sigue haciéndolos, pero con otro nivel de complejidad, pensando en el sujeto de destino”, resaltó, y destacó este nuevo rol como el aprendizaje de un proceso de de empatización.
Según Sarale, “el concepto que avanza indica que el diseño está centrado en lo humano, en ponerse en el lugar del destinatario de nuestro proyecto, que puede ser una institución, una persona, o un grupo de artesanos, por ejemplo”.