La Asociación de Estudiantes Universitarios “Oliverio Castañeda de León” que en otrora fuera el espacio de encuentro de los universitarios, de sus demandas y sus sueños, fue capturada desde hace más de una década por personas inescrupulosas que hicieron de la fiel compañera de las causas de la población guatemalteca una guarida de actitudes criminales y de mecanismos antidemocráticos. Ante los ojos de los estudiantes san carlistas se configuró la muerte lenta de la organización estudiantil y con el aval de Rectoría y del Consejo Superior Universitario se le dio vida y proyección a una estructura que ha dañado vidas humanas y ha ayudado a que las unidades académicas estén infestadas de corruptos a través de utilizar el presupuesto y los mecanismos institucionales para profundizar el deterioro de la academia. Las autoridades universitarias callaron y colaboraron cuando tenían la obligación de proceder en contra de estas mafias.

La USAC es un reflejo de la sociedad, con la ventaja de que ha contado con personas que han sabido desligarse de las ataduras del orden establecido, logrando liderar a través del tiempo los vientos de cambio del país cuando el momento lo ha exigido. Las manifestaciones sistemáticas que iniciaron en Abril de 2015 estuvieron acompañadas del surgimiento y estructuración de USAC es Pueblo, una organización estudiantil integrada por estudiantes que en los últimos años han participado en sus unidades académicas buscando recuperar espacios de representación estudiantil que estaban pérdidos y/o cooptados. La masiva afluencia de estudiantes san carlistas en las manifestaciones y la profunda conducta anticorrupción que ha caracterizado el contenido programático de las protestas, han hecho que USAC es Pueblo crea que por fin llegaron las condiciones que permitan recuperar la AEU. Ese nuestro espacio que por años ha estado en consonancia y complicidad con las corruptelas que desfalcan el Estado.

El cómplice comportamiento de AEU ha sido tan evidente que desde hace años no se han pronunciado en contra de los problemas internos de la Universidad y su actividad se ha reducido en bloquear la avenida Petapa y en protestar enfrente del Congreso de la República, acciones de presión que han respondido a la agenda de los partidos financistas (que ellos mismos integran en la mayoría de los casos) y no en defensa de los intereses estudiantiles y mucho menos nacionales. Durante la coyuntura su única participación visible fue integrando las ilegítimas mesas de trabajo del Congreso de la República. Que “rara” coincidencia que en uno de los momentos más álgidos desde que retornó la democracia, la AEU se haya limitado a participar activamente en el espacio habilitado por una de las instituciones más cuestionadas por la sociedad civil.

USAC es Pueblo tendrá la maravillosa experiencia, la difícil oportunidad y el peligroso intento de ser la pieza clave que recupere el espacio estudiantil más importante de la historia política de Guatemala. Para ello es imperativo que los estudiantes universitarios atiendan al llamado de USAC es Pueblo para apoyar y reforzar la cruzada que busca el reencuentro estudiantil con ese lugar histórico que por años aglutinó a lo mejor de nuestra alma mater y donde coincidieron las más nobles demandas que proponían lograr mejores condiciones de vida para los guatemaltecos. Sino es ahora, quizá es nunca. La historia nos ha otorgado la oportunidad de reivindicar lo más glorioso que ha tenido el movimiento estudiantil en Guatemala, de poder llegar a gozar del espacio que vio pasar a los estudiantes intelectuales y consecuentes del siglo XX y utilizarlo para organizar, movilizar, manifestar y proponer los cambios que necesita el país para avanzar desde el diseño institucional hacia el desarrollo integral del Estado.

Los recientes acontecimientos que han generado un repunte de la crisis del sistema político nos da la oportunidad de retomar lo perdido, lo que la guerra y la pactada normalización democrática nos dejaron: una AEU infiltrada por intereses oscuros, una baja organización estudiantil y el desinterés y el miedo por resolver problemas cotidianos. Pero nunca es tarde para volver, hoy más que nunca la unión estudiantil permitirá tomar un respiro y profundizar el trabajo iniciado en Abril para que nunca más volvamos a perder espacios tan importantes para el devenir de nuestra Universidad y el país. Para que esta vez se puedan institucionalizar los espacios y trabajar para que los procedimientos sean cada vez más democráticos. La AEU debe regresar a los estudiantes, a ese viejo sitio donde el estudiantado amó y dejó la vida.

El día de ese inminente reencuentro cantaremos nuestro himno san carlista, el que cantamos en las victorias y en las derrotas, cuya letra comienza así: “Mata-sanos practicantes, del emplasto fabricantes, güisachines del lugar, estudiantes: en sonora carcajada porrumpid. Ja. Ja”. Y también cantaremos el himno de los estudiantes latinoamericanos, porque es una canción de vida, gallardía, dignidad y coraje: “Que vivan los estudiantes, jardín de nuestra alegría, son aves que no se asustan de animal ni policía. Y no le asustan las balas ni el ladrar de la jauría. Caramba y zamba la cosa, ¡que viva la estudiantina!”.

El Salmon

La USAC quiere limpiar la casa al fiscalizar la AEU

La organización #UsacEsPueblo pedirá a la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU) que rinda cuentas sobre su trabajo ante la población estudiantil, con miras a erradicar la corrupción en la Universidad de San Carlos (USAC).

La AEU fue constituida el 4 de mayo de 1990 con el nombre “Oliverio Castañeda de León” y según el acuerdo de estatutos entre sus fines se encuentran: “proporcionar una efectiva colaboración y asesoría al estudiante para la solución de sus problemas ante la Universidad y el Estado”.

Sin embargo, esto no ha sido llevado a la realidad principalmente durante los últimos tres años dice Mynor Alonzo, uno de los miembros de #UsacEsPueblo debido a que no se ha electo a una nueva secretaría general y la AEU es dirigida por una Comisión Reguladora y Transitoria.

Alonzo señaló que un porcentaje de la cuota anual de Q91.00 que pagan más de 200 mil estudiantes de la USAC, son destinados a asociaciones estudiantiles y no se rinden cuentas sobre el uso de los fondos “estamos conscientes que tienen otro tipo de ingresos como el alquiler de los locales en la sede”, sostuvo.

Investigar a toda la Universidad

En respuesta a los señalamientos el presidente de la Comisión Transitoria, Guillermo Prera, indicó que están dispuestos a ser investigados y que esto se debería practicar toda la casa de estudios, empezando por el Consejo Superior Universitario, el rector y las otras asociaciones estudiantiles.

Hay asociaciones que se benefician con el uso de parqueo y el alquiler de locales; incluso hay miembros que han querido beneficiarse con inmunidad y con pensiones de la Universidad”, dijo.

Aseguró que en este momento no es posible convocar a elecciones porque se requieren por lo menos 11 asociaciones estudiantiles legalizadas, de las cuales solo Odontología, Arquitectura, Ingeniería, Ciencias Económicas y la AEU  se encuentran instituidas legalmente.

El presupuesto mensual de la AEU es de Q36 mil; pero carece de un mecanismo para ser fiscalizado el uso de los fondos públicos y Prera lo admite “en algunas ocasiones hemos apoyado a compañeros con los gastos funerarios tras la muerte de un familiar”, aseguró.

Diario Digital

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La recuperación de la AEU

En las primeras décadas del siglo XX, a más de dos décadas de la fundación de la Universidad de San Carlos de Guatemala –USAC-, cuando el país enfrentaba tasas cercanas al 90% de analfabetismo y el gobierno de Manuel Estrada Cabrera se venía abajo, se fraguaba dentro del seno de la universidad estatal la fundación de la Asociación de Estudiantes Universitarios – AEU-, en mayo de 1920.

El gobierno de Estrada Cabrera había sido opresor a pesar de ser un gobierno civil, no obstante electo bajo elecciones fraudulentas. Se mantuvo en el poder por más de 20 años y los avances en materia de desarrollo no fueron significativos. Fue un gobierno autoritario y la Asamblea Nacional que se constituyó luego de una serie de manifestaciones no pacíficas, declaró mentalmente incompetente al presidente para seguir en el cargo. Asumió en 1920 Carlos Herrera el gobierno transitorio luego del golpe dirigido por José María Orellana a Estrada Cabrera.

Durante ese gobierno de transición, dentro de la USAC, surgió la que sería la plataforma de convergencia y coordinación de importantes líderes de la sociedad guatemalteca: la AEU. Esta organización estudiantil eminentemente política fue estructurándose y fortaleciéndose en las décadas siguientes, fue además estandarte de la lucha estudiantil que enfrentó la represión de los gobiernos militares.

En sus años de lucha, la AEU ha tenido entre sus integrantes desde premios nobel como Miguel Ángel Asturias hasta mártires como Oliverio Castañeda De León. Fue representativa de los intereses de los estudiantes de la USAC, y por lo tanto del estudiantado en general, hasta 1961 cuando se funda la Universidad Rafael Landívar y el cuerpo estudiantil universitario empezó a desconcentrarse.

Luego de haber sufrido años de represión, de haber puesto líderes y mártires, de haber articulado y acuerpado distintos sectores de la sociedad y haber sido emblema de las luchas sociales, después cuatro años de la firma de la Paz, en el año 2000, la administración de la AEU empieza un declive que ha mantenido esa tendencia hasta esta fecha. La corrupción se enquistó en la junta directiva que ha atendido a los intereses de los gobiernos de turno. Incluso, recientemente, una cúpula de supuestos estudiantes declarados como junta transitoria con intención de perpetuarse en el poder, no han permitido la renovación de cuadros que podrían dar lugar a la limpieza de la Asociación.

Recientemente, en un contexto similar –aunque guardando las disimilitudes-, luego de jornadas de manifestaciones que lograron la renuncia de un presidente militar, bajo un período de gobierno de transición y con la creación del colectivo estudiantil #UsacEsPueblo, dentro de la USAC, y miembro de la Coordinadora Estudiantil Universitaria de Guatemala –CEUG-, también con las universidades privadas, un grupo de estudiantes se ha dado la tarea de emprender la recuperación de la AEU por medio de presión para la democratización y transparencia que ha perdido en los últimos años.

El movimiento estudiantil está resurgiendo con fuerza en el país, sin embargo la institución más emblemática no ha sido recuperada. La USAC sigue siendo de todo el pueblo y la AEU sigue siendo de todos los estudiantes, desde una acepción pragmática por su financiamiento público, pero en una acepción integral por su relevancia histórica y su representatividad, por lo que su recuperación debiese ser del interés de todos los ciudadanos, por su parte los estudiantes ya la tienen en la mira.

Diario Digital

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