“Los dos países que han sufrido los mayores sismos del último tiempo han decidido trabajar conjuntamente y poner a disposición de América Latina y el Caribe lo mejor de los conocimientos aprendidos frente a las emergencias,” señaló la Presidenta Bachelet en la inauguración del proyecto Kisuna.

La Presidenta, Michelle Bachelet, inauguró hoy el proyecto “Kisuna” que capacitará a 2.000 profesionales de Latinoamérica y el Caribe, en un plazo de cinco años, en la prevención y reducción de riesgos ante desastres naturales, como tsunamis, terremotos y aluviones, entre otros.
La iniciativa es desarrollada por los gobiernos de Chile y Japón, a través de la Agencia Chilena de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AGCID), la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) y de la Oficina Nacional de Emergencias de Chile (ONEMI).
“Los dos países que han sufrido los mayores sismos del último tiempo han decidido trabajar conjuntamente y poner a disposición de América Latina y el Caribe lo mejor de los conocimientos aprendidos frente a las emergencias,” señaló Bachelet en una rueda de prensa, refiriéndose a Chile y Japón, que en 2010 y 2011 respectivamente, sufrieron los terremotos y tsunamis de mayor magnitud del mundo.
“Este proyecto conjunto es parte de la larga trayectoria entre Chile y Japón en la cooperación sur-sur y triangular, a través del Programa Asociación Chile-Japón, que data desde 1999,” añadió.
El programa contempla la formación de profesionales en las universidades, con diplomados y maestrías y, por otro lado, con cursos de perfeccionamiento por parte de profesionales de organizaciones públicas chilenas como el Ministerio de Obras Públicas (MOP), bomberos, la Corporación Nacional Forestal (Conaf), entre otros.
Según detalló a Efe la sub representante de Jica Chile, Toshimi Kobayashi, “un ejemplo de esto es un curso del MOP sobre construcción y normas antisísmicas de puentes, que está ejecución en Chile, donde participan 20 latinoamericanos y 5 chilenos y al que hemos traído a un expositor japonés para que dicte algunas charlas.”
“Kisuna” recibirá a profesionales elegidos de acuerdo a parámetros y perfiles de cada programa, en instituciones como la Universidad de Chile, Universidad Católica, Universidad de Concepción, Universidad Católica de Valparaíso y Universidad Federico Santa María.
“Además, el proyecto se enfocará en la creación de redes de contacto e intercambio de conocimientos, de modo los profesionales difundan los contenidos aprendidos y se vayan retroalimentando con lo que está pasando en Latinoamérica y Japón,” señaló Kobayashi.
En ese sentido, es que en enero de 2017 se realizará la conferencia internacional sobre ingeniería sísmica en Santiago, que agrupará a profesionales de todo el mundo y donde Chile compartirá los avances en relación al programa “Kisuna.”
El propósito, entonces, es crear una red a nivel regional en reducción de riesgos de desastres naturales y fortalecer la formación en Chile de especialistas que compartan el conocimiento con instituciones, autoridades y comunidades de países del cono sur.
Los principales temas que se trabajarán en los diferentes cursos serán rescate urbano, protección contra incendios forestales, evaluación rápida post-desastre de la seguridad de edificaciones y criterios sísmicos en estructura de puentes.

Chile y Japón formarán a 2.000 profesionales latinoamericanos para la Reducción de Riesgo de Desastre

La iniciativa se enmarca en el “Proyecto Kizuna”, programa de formación desarrollado por estos gobiernos, que tiene por objetivo impulsar a Chile como polo de desarrollo en formación sobre estas temáticas, dada la experiencia y resiliencia ante eventos naturales que poseen ambos países.

hile y Japón capacitarán a alrededor de 2.000 profesionales latinoamericanos en un plazo de cinco años, en el marco del “Proyecto Kizuna”, Programa de Formación de Recursos Humanos para Latinoamérica y el Caribe en Reducción del Riesgo de Desastre” a través de la Agencia Chilena de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AGCID) y la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), junto con la Oficina Nacional de Emergencias (ONEMI).

“Cada cierto tiempo, y lamentablemente con mayor fuerza y frecuencia, los desastres de origen natural afectan gran parte de la población, sin reconocer fronteras ni nacionalidades. Es muy relevante reforzar las redes regionales de apoyo y colaboración en caso de catástrofes, que permitan identificar y reunir todas las capacidades disponibles para ir en ayuda de las comunidades afectadas cuando el caso lo requiera. El proyecto Kizuna aporta en esta dirección de manera concreta ya que permitirá construir nuevas redes de cooperación, y reforzará las existentes, a partir del intercambio de conocimientos, experiencias y capacidades”, cuenta Víctor Orellana, Subdirector Nacional de ONEMI.

El anuncio se realizará el 13 de octubre en el Día Internacional para la Reducción de los Desastres, en el seminario de lanzamiento del programa. Se contemplan conferencias magistrales en torno a temáticas de resiliencia, prevención y enfrentamiento activo ante eventos naturales. Por la tarde se desarrollarán mesas técnicas en el Hotel San Francisco, en las cuales trabajarán expertos en distintas temáticas, entre ellas Incendios forestales, Estructuras antisísmicas, Diseño de puentes y Rescate Urbano.

En la actividad participarán representantes de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNISDR), JICA, AGCID, ONEMI, Ministerio de Obras Públicas, CONAF, Bomberos y expertos de la academia, entre otros actores relevantes.

“Esperamos que Kizuna lidere la creación de una red regional de especialistas en reducción de riesgos de desastres. Nuestra cooperación junto a JICA fortalecerá la formación en Chile de especialistas que permitirán compartir el conocimiento con instituciones, autoridades y comunidades de países de Latinoamérica y el Caribe, posicionando a Chile como centro regional de formación en reducción del riesgo de desastres”, dice Ricardo Herrera, director ejecutivo de AGCID.

Dada la relación de la Oficina de la ONU para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNISDR) con Kizuna, después del terremoto de magnitud 8.4 en la zona norte de Chile, el pasado 16 de septiembre, la UNISDR felicitó al gobierno de Chile por los esfuerzos realizados para mitigar los efectos del fuerte movimiento, que hasta el momento registra 15 fallecidos y la evacuación de alrededor de un millón de personas producto del tsunami.

Específicamente Margareta Wahlström, directora de UNISDR, resaltó en un comunicado la inversión que Chile ha realizado en infraestructura sismoresistente, el funcionamiento de los sistemas de alerta temprana y la planificación urbana, todas acciones que influyeron en la disminución del número de víctimas, a pesar de la intensidad del terremoto. “Las alertas tempranas han sido muy eficaces para salvar vidas y los mecanismos para asegurar que se cumplen los códigos de edificación también han dado resultado”, señaló.

Asimismo, Walhström destacó que Chile es uno de los países más propensos a registrar terremotos y otros fenómenos naturales extremos, por lo cual tuvo un rol crucial en el diseño del Acuerdo Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres realizado en marzo de este año en la conferencia mundial organizada por la ONU.

En ese sentido, es posible decir que el nivel técnico en el manejo de desastres ha llegado a un desarrollo óptimo en el país, según lo vivenciado en este último evento. Por este motivo es necesario continuar en esta misma senda y fomentar la formación de más especialistas chilenos, latinoamericanos y del Caribe en esta temática.

En consecuencia, teniendo como base el concepto japonés “Kizuna”, que refleja el valor y la importancia de los vínculos humanos para enfrentar y sobreponerse a los grandes desastres; las tres instituciones (AGCID, JICA y ONEMI) se han unido para compartir la amplia experiencia y resiliencia de ambas naciones ante eventos naturales como terremotos, tsunamis e inundaciones, capacitando a profesionales dedicados a la prevención y reducción del riesgo ante desastre.

“Para JICA, la acciones de mitigación ante desastres naturales es un tema prioritario para la cooperación bilateral entre Chile y Japón. Ambos gobiernos tienen una larga trayectoria en proyectos de fortalecimiento de las capacidades técnicas y conocimiento en reducción del riesgo ante fenómenos naturales. Expertos chilenos en diversas materias asociadas realizan periódicamente viajes a Japón para capacitarse, conocer los avances que han realizado las instituciones japonesas, pero principalmente para compartir lecciones aprendidas de los desastres ocurridos en los últimos años. En consecuencia, surgió la iniciativa de compartir esta experiencia exitosa de transferencia entre Chile y Japón para incluir al resto de los países de la región. De este modo, esperamos que a futuro los países de Latinoamérica y el Caribe estén mejor preparados ante eventos de esta índole. Recordemos que los fenómenos naturales no conocen fronteras, por lo mismo es fundamental que podamos actuar de modo unificado”, sostiene Toshimi Kobayashi, Deputy Representative de JICA.

Con este fin, el Programa ejecutado en Chile contempla una amplia transferencia entre los países de América Latina y el Caribe, poniendo énfasis en el fortalecimiento de las redes vinculadas a las diversas temáticas de los cursos, diplomados y magister dictados por las instituciones académicas, privadas y públicas. Por su parte, ONEMI asume la gerencia técnica de Kizuna, aportando su conocimiento técnico y sus experiencias, así como también, entregando recomendaciones desde su rol de coordinador en situaciones de emergencias en el país.

De esta manera, se espera entregar conocimientos que contemplen la amplitud de la gestión de riesgo en distintos niveles de formación, con una alta especialización y calidad. Estos serán liderados por universidades en conjunto con actores que tengan expertise en resiliencia y gestión ante eventos naturales. Además, se contará con la participación de expertos japoneses, favoreciendo el intercambio y la experiencia. Las temáticas de los primeros cursos son Rescate Urbano; Gestión en Protección Contra Incendios Forestales; Evaluación Rápida Post Desastre de la Seguridad Estructural de Edificaciones y Criterios Sísmicos en Estructura de Puentes.

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