Un proyecto pretende recrear el suelo y la atmosfera de Marte en un entorno controlado en la Tierra, para demostrar que es posible cultivar patatas en otros planetas y así dar soporte alimentario a futuras colonias humanas.

Expertos del Centro Internacional de la Patata (CIP) y de la NASA (Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio de Estados Unidos) están trabajando en la construcción de una cúpula en la que se recreará un entorno controlado para replicar la composición del suelo y las condiciones atmosféricas del planeta Marte, con el propósito de comprobar la viabilidad del cultivo de patatas en el denominado planeta rojo. Según los investigadores, los niveles de dióxido de carbono que tiene este planeta deberían beneficiar el cultivo incrementando su rendimiento entre dos y cuatro veces.

Los expertos que llevan a cabo este estudio consideran que la patata es un gran alimento y que puede salvar a millones de personas del hambre, con la investigación se pretende demostrar que se puede cultivar en los ambientes más inhóspitos y la increíble capacidad de adaptación y recuperación que tiene este alimento. Con este proyecto se podrá aprender un poco más sobre las consecuencias del cambio climático a través de cultivos en el ambiente de un planeta que murió hace más de 2.000 millones de años.

El suelo que se va a utilizar en este experimento procede del Desierto Pampas de La Joya (perteneciente al gran desierto de Atacama), en el que se ha realizado un estudio previo de varios años demostrando que el suelo de este desierto peruano que se extiende hasta Chile, es análogo al suelo de Marte. Los investigadores explican que si logran hacer entender a las personas que se pueden cultivar patatas en Marte (aunque sea en un entorno simulado), un planeta con unas condiciones muy extremas, podrán salvar vidas en la Tierra a través de la financiación de la investigación y el desarrollo de la agricultura en esas zonas de nuestro planeta, donde las condiciones del suelo son muy complicadas y donde la pobreza y la desnutrición de la población es la tónica dominante.

El calentamiento global provoca malas condiciones para los cultivos, aumenta la prevalencia de plagas y enfermedades que provocan que el rendimiento de los cultivos se vea reducido, especialmente en aquellas zonas más vulnerables donde también está presente la inseguridad alimentaria, la desnutrición y la pobreza. Durante los últimos años, el Centro Internacional de la Patata ha estado trabajando para demostrar la solidez y capacidad de las patatas, para desarrollarse en los lugares más inverosímiles, no sólo en la capacidad productiva, también en los valores nutricionales demostrando que es un alimento aliado para luchar contra el hambre, la pobreza y mejorar la seguridad alimentaria en todo el mundo.

Comprender los cambios atmosféricos de la superficie del planeta rojo ayudará a construir simuladores más precisos en nuestro planeta, por lo que se podrá investigar con más profundidad convirtiendo a la NASA y al CIP en pioneros en lo que respecta al cultivo de alimentos para futuras misiones tripuladas a otros planetas y lunas de nuestro sistema solar. Los investigadores manifiestan su entusiasmo al considerar la posibilidad de cultivar patatas en Marte, bueno, al menos en unas condiciones muy similares a las de ese planeta, ya que los resultados serán determinantes a la hora de llevar a cabo un proyecto de cultivo en dicho planeta.

Es decir, por un lado se pretende demostrar la viabilidad del cultivo en suelo marciano, y por otro, la capacidad que tiene este alimento de ser cultivado en aquellos lugares inhóspitos de nuestro planeta como una posible solución al hambre, por lo que no sólo se beneficiarán de este proyecto las misiones espaciales, también los pequeños agricultores de las zonas más desfavorecidas del planeta.

Según nos explican aquí, la agricultura extraterrestre está ahora más cerca con este tipo de proyectos, los expertos aseguran que la posibilidad de cultivar alimentos para abastecer a colonias humanas en el espacio podría ser una realidad a corto o medio plazo. Por cierto, merece la pena recordar que el pasado mes de agosto, los astronautas la Estación Espacial Internacional comieron verduras cultivadas en el espacio, en el marco del experimento Veg-01, cuyo cometido es estudiar la producción de alimentos en el espacio, así como el rendimiento de las instalaciones fuera del entorno natural de nuestro planeta. Es uno de varios ejemplos que muestran el avance que se está realizando para cultivar alimentos fuera de de la Tierra.

 

Gastronomía Y Cía

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