Geraldine Gueron desarrolló una plataforma que aúna múltiples datos sobre hábitos y variables de salud que diariamente se registran en aplicaciones de celulares de uso corriente.

La base de datos que creó Geraldine Gueron, investigadora asistente del CONICET en el Instituto de Química Biológica de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (IQUIBICEN, CONICET-UBA), junto con Daniel Nofal, experto en tecnología y comunicaciones, nació con la esperanza de ser una fuente útil para la práctica médica y la investigación en salud. Mediante esta herramienta se podrá contar con datos instantáneos que donantes anónimos recaban automáticamente de diversas aplicaciones (apps) de sus teléfonos celulares y otros dispositivos móviles.

“Brinda información sobre nutrición, actividad física, sueño, condiciones y tratamientos médicos, análisis clínicos y hasta el estado anímico, si los usuarios lo ingresan”, explica Gueron, especialista en Biología Celular y principal impulsora de la donación de datos para la base y aplicación que crearon.

“Lo que hicimos fue desarrollar una plataforma que permita compartir información a lo largo de toda una vida, las 24 horas del día y generar una base de datos que va a estar disponible para todo el mundo, no sólo para la comunidad científica si no también para el público en general de manera global”, explica y agrega que lo importante, además es “que sea gratuita, amplia y fidedigna que permita contar con miles y miles de datos relevados para observar cuáles son los hábitos que nos van a mantener más saludables”.

Al ser una base tan amplia y contar con datos que se obtienen de manera cada vez más automatizada, por los sensores en los dispositivos y en los teléfonos inteligentes, la comunidad científica podrá “acceder a millones de datos, y generar hipótesis de trabajo dirigida por este alto volumen de datos”, explica.

DataDonors.org es la plataforma en la que materializaron la inspiración que habían tenido y que en 2013 le valió a Gueron un importante reconocimiento de la revista MIT Technology Review en español, dependiente del Massachusetts Institute of Technology (MIT), Estados Unidos, y que es entregado a innovadores menores de 35 años, en la categoría que nuclea a investigadores de Argentina y Uruguay.

La bióloga remarca la importancia de contar con estos datos al citar el postulado, que hizo conocido el oncólogo estadounidense Dean Ornish, que reza: ‘los genes no son tu destino –Your genes are not your fate-’. En efecto es el microambiente que circunda a cada individuo, por ejemplo el estilo de vida, el que tiene la facultad de ‘prender’ y ‘apagar’ esos genes, y de éste se registran numerosas variables. Entonces, pregunta Gueron: “¿Por qué tenemos toda esta data separada? ¿Por qué no integrar toda esta información y hacerla accesible al usuario?”.

Un ejemplo, de esta evaluación de datos, costumbre y hábitos se puede encontrar en el conocido caso del médico húngaro Ignaz Semmelwels (1818-1865), quien encontró una forma simple de disminuir la muerte por fiebre puerperal que sufrían 1 de cada 5 mujeres luego de parir.

Semmelweiss analizó todos los registros del hospital para ver qué estaba ocurriendo, y luego de plantearse varias hipótesis llega a la conclusión de que los médicos, que asistían a las mujeres en puerperio y que previamente participaban de las clases de anatomía en contacto con material cadavérico, debían llevar con consigo ‘algo’ que causaba estas muertes. Propuso, entonces, el lavado de manos, algo que es moneda corriente en la práctica médica luego de la postulación de la teoría microbiana por Louis Pasteur (1822-1895), pero que en ese tiempo era rechazado por extraño e innecesario. Este simple cambio de hábito, tuvo un inmenso impacto en la salud mundial, y es un claro ejemplo de cómo pequeños cambios en el comportamiento pueden tener efectos significativos en temas de salud y bienestar.

“En esta era computacional y métrica, la automatización de la carga de datos crece de manera exponencial y DataDonors.org aspira ser la Wikipedia de la salud: una gran base de datos de salud, genética y estilo de vida, fidedigna y colaborativa que le permitirá al usuario tener toda su información en un mismo lugar y empezar a correlacionar variables que le permitirá compararse con uno mismo o con otros usuarios similares a él y tomar decisiones con respecto a su estilo de vida”, confía la investigadora.

¿Por qué puede, además, ser importante esta base? Porque permitirá, también evaluar una cantidad de información de salubridad que puede usarse también para el estudio particular de una persona. En la entrevista médica, por ejemplo, el paciente podrá –porque la plataforma lo permite- entregarle un detalle de sus hábitos de vida al profesional, que ante la aparición de alguna enfermedad podrá ser de suma utilidad para descartar y orientar un diagnóstico médico.

“La premisa es dónde hay que mirar, cuáles son los hábitos que nos van a mantener más saludables y sobre todo cuáles son las rutinas que te van a mantener a vos saludable. Tu fórmula puede ser muy distinta a la mía”, concluye.

Conicet

Volver