El problema de la calidad educativa en Honduras no es reciente. Desde los años sesenta comenzó a establecerse la brecha entre la educación pública y la privada. Sumado a las malas administraciones de los Gobiernos que desde los ochenta han manejado la formación de los escolares a su conveniencia.

Por tal razón es necesario unificar esfuerzos entre educación básica y superior hoy en día para restaurar el sistema, analiza Senén Villanueva, vicerrector de la Universidad de San Pedro Sula (Usap) en entrevista con LA PRENSA.

¿Cuál es su balance sobre la calidad educativa en Honduras?

En vez de mejorar ha perdido calidad, principalmente la educación pública. Una muestra es la formación con la que llegan a la universidad. Grandes carencias, principalmente en el dominio de las matemáticas y el español.

¿Considera indispensable la aplicación de los 45 minutos de clases?

Definitivamente, pero no solo eso. Se requiere que haya modificaciones en el sistema de enseñanza para que la formación del alumno sea mejor y de acuerdo con las necesidades, incluso del país. Urge un sistema integral de educación que incluya el nivel básico y el superior.

¿La formación docente se relaciona con la calidad educativa?

De hecho se puede considerar el principal elemento porque ha bajado mucho la calidad en la formación docente, aunado a que el sistema no ha creado los sistemas de control que existen, por ejemplo, en la educación privada.

¿Debe existir la conversión de las escuelas normales como lo dice la nueva Ley Fundamental de Educación?

Independientemente del camino que tome la conversión, es necesaria e inaplazable.

¿Resienten las universidades la baja calidad educativa de los estudiantes de secundaria?

Sí. Son muchas carencias. En la Usap, donde apostamos por la calidad, hemos implementado una prueba de matemáticas y una de español y si son reprobados, que sucede en un porcentaje alto, tienen que llevar cursos propedéuticos.

Logramos que los jóvenes se nivelen y que disminuya la deserción, que ha sido alta en Honduras, un país que solo cubre el 14% en educación superior y hay un atraso de 100 años en relación con Costa Rica.

La Prensa


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