EDGAR GUTIÉRREZ

Director del Instituto de Problemas Nacionales de la Universidad de San Carlos de Guatemala

De acuerdo con el analista político, la renuncia del presidente, Otto Pérez Molina, es cuestión de horas, ello porque las pruebas que presentan la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) y el Ministerio Público (MP) resultan irrefutables. “Con su caída se derrumba todo el gobierno”, agregó que por “dignidad” debe de dejar el cargo tal como lo hizo en su oportunidad la ex vicepresidenta, Roxana Baldetti.

Explicó que en este caso la solicitud de antejuicio puede juntarse con el otro que está aún en impasse en el Congreso. Insistió que los hallazgos son casi irrefutables y en esta altura que los diputados rechazan la solicitud sería demasiado obvio decir que están en contra de la CICIG, lo que está sucediendo con él es ya indefendible.

Ahora Pérez Molina está solo. Ya no es un señalamiento aislado pues lo identificaron como cabecilla de la estructura de defraudación de “La Línea”.

De dejar el cargo el mandatario, quien tomará la batuta sería el actual vicepresidente, Alejandro Maldonado, quien tendrá que nombrar una terna que deberá ser enviada al Legislativo para que los diputados elijan al nuevo vicemandatario.

En el campo político, dijo que ambos casos –captura de Baldetti y solicitud de antejuicio de Pérez Molina– dejan el terreno electoral para el próximo 6 de septiembre debilitado, porque al final la institucionalidad se terminará rompiendo. Ejemplificó que por un lado el país se quedará sin representación del Ejecutivo y que por otro lado los actuales políticos piden el voto en donde la gente, principalmente del centro urbano, ya no cree en los actuales políticos que se postulan. “Las elecciones si se llevan a cabo se agravará la crisis”.

PHILLIP CHICOLA

Analista Político

“Yo diría que con esto se ponen dos clavos finales en el ataúd del gobierno de Otto Pérez Molina” indicó el entrevistado, recordó que hace tres meses se había discutido que se daría un gran golpe el día que capturaran a Roxana Baldetti, pero nadie imaginó que con esta aprehensión se presentaría una solicitud de antejuicio contra el Presidente, está respaldada por un señalamiento directo de vinculación a la estructura de “La Línea”.

Explicó que con lo sucedido ayer, se deja un gobierno sin “piso” que se confirma que tiene nexos criminales y que era el cabecilla que erosionó la recaudación del Estado en los últimos tres años. En relación con el antejuicio solicitado por el MP y la CICIG, indicó que el presentado por el diputado Amílcar Pop, no es excluyente al recién presentado pues ambos van por los delitos de asociación ilícita y defraudación aduanera y si el Congreso no se lo retira daría un mal mensaje, por lo que ahora los diputados deberán de acelerar el proceso.

“Tenemos ahora un presidente solo de papel”, indicó Chicola, al agregar que aproximadamente desde hace un mes Pérez Molina salía raras veces pero ahora no saldrá ya más públicamente. Por lo que argumentó que existen motivos para que renuncie del cargo.

En relación a si ambas situaciones afectarían las elecciones previstas, manifestó que no “creía” pues no tienen una correlación directa ya que detalló que sube Maldonado Aguirre. Dijo que retrasar los comicios electorales no tiene relación con el tema del presidente porque el proceso de Baldetti y Pérez Molina es judicial.

“Ahora Otto Pérez Molina es un cero a la izquierda, esto es un asunto de la salida de él y no veo que pueda afectar el proceso electoral”, concluyó Chicola.

HELEN MACK

Fundación Myrna Mack

Mack considera que ahora el Congreso tiene una responsabilidad de tramitar el antejuicio en contra de Pérez Molina, por lo que reiteró que la alianza legislativa entre los 63 diputados de la bancada Libertad Democrática Renovada (Lider) y los 33 del Partido Patriota deben de darle trámite a la petición realizada por la Corte Suprema de Justicia y la CICIG y evitarse así un desgaste.

“Para mí el presidente por dignidad debe de renunciar”. La analista enumeró tres escenarios posibles que pueden suceder: primero que Pérez Molina pueda esperar todo el proceso jurídico, el cual tendrá que llegar al Congreso para que sea conocido por el Pleno; segundo que renuncie, pues ya no tiene legitimidad para estar en el cargo y solo hace daño al país; y el último escenario, explicó, que pueda fugarse, lo cual resultaría una humillación.

La entrevistada insistió que ahora existen las pruebas por lo que la alianza en el Congreso no puede seguir haciendo “oídos sordos”, reiteró que las bancadas tienen una responsabilidad para retomar ese debate ya iniciado con anterioridad por otro diputado –Amílcar Pop–.

Al cuestionarle si estos dos hechos afectan las elecciones, manifestó que en las actuales condiciones sería difícil que se realice un proceso electoral. Responsabilizó en este caso a la Corte de Constitucionalidad (CC), específicamente con el nombramiento del magistrado Manuel Duarte, quien ha favorecido recursos, ello en alusión a que el viernes la máxima entidad constitucional resolvió que los comicios electorales se mantienen para el próximo 6 de septiembre, pese a que el abogado Alfonso Carrillo argumentaba que con la convocatoria se había violado garantías constitucionales.

elPeriódico


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