Un relajante muscular electrónico y ergonómico, capaz de adaptarse a cualquier zona del cuerpo humano, fue presentado por un grupo de estudiantes de la Universidad Nacional Sede Manizales.

El dispositivo realiza el proceso de transferencia de calor con base en la medicina tradicional china, la cual establece que la energía del universo ayuda a la armonía del cuerpo y la mente.

El relajante, en forma de banda elástica, se alimenta con corriente alterna de 120 voltios (V) a 60 Hz, que pasa por un transformador monofásico reductor, el cual convierte la tensión de 120 (V) a 12 (V). Luego, a través de un circuito de resistencias de porcelana, se calienta por el flujo de la corriente.

“El calor de estas resistencias se transfiere al músculo afectado para tratar la lesión; la banda, por ser flexible, se adapta a cualquier zona del cuerpo y se gradúa automáticamente, a diferencia de las convencionales, que tienen una medida específica”, explicó Lili Johanna Flórez Mateus, una de las exponentes del proyecto.

La investigación también se apoyó en estudios físicos que demuestran que un cuerpo frío, como en el caso de los deportistas, necesita del calor para activar los músculos y el sistema sanguíneo.

Al conectar el relajante, este comienza a graduarse hasta llegar a 45 grados, transcurridos unos 20 minutos. “La terapia no debe excederse de esos grados ni de ese tiempo, porque puede afectar con quemaduras la parte del cuerpo donde esté ubicado”, precisó Teddy Martínez Madarriaga, otro de los creativos.

Según el proyecto, la banda eléctrica relajante dilata los vasos sanguíneos que ante la presencia del calor, viajan con más oxigeno por la sangre, liberando el ácido láctico que produce el dolor. Su uso se recomienda a personas del común, que sufran lesiones leves y consideren, bajo su responsabilidad, que no necesitan valoración profesional.

Asimismo, como lo aseguró Jorge Mauricio Conde Plazas, otro de los autores de la propuesta, el relajante es compatible con personas que sufran de hipertensión, tengan marcapasos o platinas en el cuerpo, porque no es electromagnético ni obedece a choques eléctricos.

Como alternativa adicional, la banda puede intercambiarse con paños fríos que sirven para la inflamación, dado el caso, que así lo requiera la persona afectada.

A futuro, los creadores que pertenecen al programa de Ingeniería Eléctrica, apuntan a diseñar un relajante inalámbrico que trabaje con baterías de litio, para facilitar su uso y desplazamiento. “Esa sería otra novedad que lo haría más práctico y funcional”, anotó la estudiante Flórez.

En el mercado existen dispositivos eléctricos y manuales que trabajan con nodos que sirven para masajear el cuerpo, algunos de los cuales son diseñados para zonas exclusivas como el cuello, para erradicar el estrés causado por tensiones musculares.

Asimismo, existe otro relajante diseñado como un robot denominado Wheeme, que cuenta con cuatro llantas de silicona que relajan el sistema nervioso al desplazarse por la espalda. Dentro de las novedades encontradas en este universo, también hay relajantes para ojos, que operan con unas gafas especiales que transfieren vibraciones y calor. No obstante, pocos ofrecen las características de la banda ideada por los estudiantes de la U.N.

Agencia de Noticias Universidad Nacional de Colombia

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