El Presidente Salvador Sánchez Cerén, junto al Ministro de Educación, Carlos Canjura, y el Rector de la Universidad de El Salvador, Luis Argueta, presentó el Programa Universidad en Línea como modalidad de estudios superiores que debe fortalecer la universidad pública en el país.

Al respecto queremos señalar algunos factores que consideramos importantes en este momento nuevo de la educación superior salvadoreña:

La Universidad es un espacio organizado para la construcción gnoseológica de un contexto. Lo que se contextualiza es el conocimiento social, cultural, económico, político, religioso, ambiental u otros. La contextualización del saber se realiza a través de la docencia, formando profesionales comprometidos en la transformación social. La construcción de nuevos conocimientos se enriquece a través de la investigación social, y esta construcción gnoseológica, la formación de profesionales y la docencia profesional se manifiestan a través de la proyección social.

Por esta razón, la Ley General de Educación Superior (LES) mandata que la misma debe integrar tres funciones: la docencia, la investigación científica y la proyección social. Esta última es la interacción entre el quehacer académico con la realidad en su totalidad (Art.3). El quehacer de la universidad es producto de la interacción con la sociedad.

Pero no todo quehacer de la Universidad es una responsabilidad social. Responsabilidad Social Universitaria (RSU) no es un gasto extra de su presupuesto en regalías a los más necesitados, tampoco es el servicio social ni las prácticas de los estudiantes, ni la visita y quiebra de piñatas en comunidades, no es regalar becas a jóvenes que no pueden acceder a la Universidad, tampoco es activismo político.

El quehacer de la universidad es el conjunto de acciones y operaciones, tanto hacia adentro como hacia afuera del Campus, que lleva implícita una responsabilidad social que es la toma de conciencia de su organización, de los problemas de su entorno, reflexionando a profundidad mediante la investigación con el fin de dar ideas para el tratamiento más adecuado de los mismos.

La RSU, en stricto sensu, es cargar y encargarse de la realidad, es una profunda reflexión sobre el significado social de la producción de conocimiento y de la crisis social, es la formación de profesionales éticamente honrados, es una gestión eficaz y eficiente de la organización de la universidad en diálogo con la sociedad, es investigación enfocada en los problemas sociales, es sentir parte de culpabilidad de los problemas que golpean a la sociedad. Cargar con la realidad no es una petulancia epistémica de la Universidad, al contrario, es un acto de humildad académica sentirse afectado y a la vez parte de los problemas.

La Universidad no puede pensarse como un recinto sapiencial o como un poderío racional alejado de los problemas de la sociedad. El poderío racional de la universidad debe estar ensimismado, ad intra, a propiciar que este espacio organizado para la construcción gnoseológica del contexto sea adquirido en interacción con la sociedad.

La Universidad es para la sociedad, y la sociedad es la que corre el velo y le indica a la universidad que tipo de investigación necesita e incluso que perfil de profesionales demanda. La sociedad es la que plantea preguntas, la universidad es la encargada de responderlas con rigor ético y científico. Universidad y sociedad son indisolubles, la crisis de la universidad es el reflejo de la crisis de la sociedad y la crisis de la sociedad refleja la indolencia sapiencial consustancial de la universidad.

El compromiso social de la universidad es como el compromiso de una madre para su hijo, la universidad nace de las entrañas de la sociedad, posee sus genes es “como una célula viva dentro de un organismo más grande” (Czerny, M, 1994). Universidad y sociedad soninstituciones complementarias. La RSU debería ser el nuevo paradigma de las universidades y superar las concepciones de proyección social o extensión universitaria.

Esta nueva modalidad de estudios universitarios no puede olvidar su compromiso con la sociedad salvadoreña y con su real y necesaria transformación. No puede olvidar su responsabilidad social.

Voces

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