La estrategia ambiental de la occidental Universidad de Matanzas (UM) está vinculada a la provincia homónima, muy vulnerable ante los efectos del cambio climático, aseguró hoy un experto de esa institución docente.

Alfredo Cabrera, coordinador del Grupo de Investigaciones, comentó a Prensa Latina que casi el 36 por ciento del territorio matancero es de humedales, entre ellos la Ciénaga de Zapata, mayor y mejor conservado de esos ecosistemas en el Caribe insular.

Matanzas tiene excepcionales playas como Varadero, principal balneario cubano, importantes bahías y enclaves urbano-portuarios-industriales, yacimientos de petróleo y gas, y ricos acuíferos subterráneos amenazados por la intrusión marina, destacó.

Cabrera indicó que el programa de medio ambiente de la UM, distante 100 kilómetros al este de La Habana, está conformado por cuatro componentes fundamentales los cuales están fuertemente interrelacionados entre sí.

Ellos son -dijo- la estrategia ambiental curricular, que se expresa en la inclusión de esta temática en los planes de estudio de cada una de las carreras impartidas en ese centro de altos estudios.

Un segundo componente, y de mucha importancia, es el sistema de gestión ambiental hacia el interior del centro, pues es vital para la institución, como una organización de estudios, ser un ejemplo de protección a su entorno, enfatizó.

Cabrera precisó que en este caso el manejo de los residuales sólidos y líquidos, el consumo de agua y energía eléctrica, así como la preservación de las áreas verdes, son asuntos claves en esta última dirección de trabajo.

La tercera esfera de acciones vincula la labor investigativa y la formación de postgrados sobre el medio ambiente, como el doctorado de Ciencias Técnicas, en su dimensión ambiental, y la maestría de Gestión y Control Ambiental, especificó. Según el especialista, en esta fase se consideran proyectos asociados a programas nacionales e institucionales, entre ellos, el observatorio ambiental de la bahía de Matanzas y la adaptación al cambio climático en los humedales matanceros.

Otras investigaciones en este terreno están dirigidas a introducir buenas prácticas para producciones más limpias en las empresas locales, y la valoración económica de bienes y servicios ecosistémicos.

La cuarta dirección es la extensión y divulgación universitaria, que permite la promoción de esta temática en proyectos comunitarios y en diversas actividades de carácter social, de manera de vincular la academia con la población, expresó.

Tiempo21

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