La ministra de Educación, Sonia Marta Mora, pretende que las universidades públicas utilicen parte de los fondos que les gira el Estado para corregir fallas en educación preescolar, primaria y secundaria.

El compromiso surge a partir del aumento que, para este año, aprobó el Ejecutivo para la educación superior pública (¢51.000 millones más respecto al 2014).

Tutorías gratuitas para aplazados, apoyo académico en zonas rurales, formación de docentes, aplicación de los programas de estudio y proyectos para atención de la primera infancia, forman parte de las necesidades en Educación.

“Hay un compromiso de los rectores de generar acciones país en ciencia, tecnología y proyectos para cerrar baches que persisten en educación desde los primeros años de formación hasta secundaria”, dijo la ministra Mora.

La Universidad de Costa Rica (UCR), la Universidad Nacional (UNA), el Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR) y la Universidad Estatal a Distancia (UNED) recibieron este año ¢410.500 millones del Estado.

En los próximos meses, los rectores de esas cuatro universidades y la Universidad Técnica Nacional (UTN) discutirán el plan de trabajo de la educación superior pública para los próximos cinco años.

En acción. Hay proyectos que están en curso dentro de los planes de acción social de las universidades, explican.

Ejemplo de ello es el llamado Plan Caribe, que es una iniciativa de inclusión social del Gobierno con la Universidad de Costa Rica (UCR); uno de sus aportes es la formación de docentes en lengua cabécar, lengua autóctona hablada por la comunidad cabécar, en la región costarricense de Talamanca.

“Procedimos a levantar un listado de proyectos de investigación y acción social relacionados con las áreas temáticas de esta agenda de cooperación, cuyos resultados pudieran ser de interés para el Poder Ejecutivo, realizados desde el 2008 hasta el presente. Identificamos 3.307 proyectos, de los cuales alrededor de 1.500 corresponden a los años 2013, 2014 y 2015”, afirmó Henning Jensen, rector de la UCR.

En la lista se contemplan acciones en las áreas de formación docente, mejoramiento de aptitudes académicas e informática, así como cursos cortos y herramientas para cerrar los vacíos de comunicación entre hogares y centros educativos.

El presidente del Sistema Nacional de Acreditación (Sinaes), Álvaro Cedeño, enfatiza en la importancia de avanzar con la acreditación hacia las carreras de sedes regionales.

“A la fecha, la mayoría de carreras acreditadas se encuentran en universidades públicas y en sede central. Debido a que la acreditación es un proceso nacional, vale la pena hacer el ejercicio de evaluación de la calidad de carreras que ofrecen las regiones”, afirmó Cedeño.

De 145 carreras acreditadas, el 80% se encuentran concentradas en la Gran Área Metropolitana (GAM).

Nación


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