Entre las distintas facetas del trabajo cotidiano que gira entorno a la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh) destacan la Revista Bello Público y el programa radial “Libre y Gratis”. Entre las materias que tratan estos medios, que cumplen 10 y 5 años respectivamente, se encuentran las demandas del movimiento estudiantil, temas país como las reformas prometidas por el gobierno y entrevistas a dirigentes sociales, senadores universitarios y políticos.

Corrían los años 20 y la FECh era un actor fundamental en el país. Protagonista de los debates políticos de la época, marcados por la lucha en contra de la Dictadura de Carlos Ibáñez del Campo y el inicio de la lucha por la reforma universitaria, la revista “Claridad”, portavoz del organismo estudiantil, marcaba la vida intelectual.

Publicada entre 1920 y 1926, no sólo trataba materias ligadas a la política, sino también la cultura, escribiendo en sus páginas intelectuales como Gabriela Mistral y Pablo Neruda, Manuel Rojas y González Vera. Relanzada brevemente entre 1931 y 1932, su existencia marcó la historia de esta centenaria organización, dejando su desaparición un vacío difícil de llenar.

Es así que el año 2005, 15 años luego del retorno de la democracia al país, se discutió al interior de la federación la necesidad de contar con un medio de comunicación permanente, que recuperara el rol de Claridad desde las condiciones actuales del país.

“Nos dimos cuenta que el movimiento estudiantil no enfrentaba una disputa meramente gremial sino que cultural, en una sociedad que era muy conservadora y donde la educación no era un problema de la élite sino que del conjunto de las personas”. Así describe Víctor Orellana, ex secretario general de la FECh en esa época y actualmente director de la fundación NODO XXI e investigador del Centro de Investigación Avanzada en Educación, la inquietud que estuvo detrás de la fundación de la revista Bello Público.

“Uno de los problemas que tenía la FECh era que tenía un espíritu de secta, le hablaba sólo a la gente de izquierda y nosotros queríamos hablarle a la sociedad”, agrega Orellana. En un año marcado por las movilizaciones en contra del proyecto de ley de financiamiento –que se traduciría a final de año en la creación del “Crédito con Aval del Estado”- el organismo estudiantil decidió crear dos revistas, una interna hacia la comunidad llamada “Revista Bello Público” (RBP) y una dirigida hacia la sociedad, “Mala Clase”.

Si bien el segundo proyecto no logró consolidarse, desapareciendo tras algunos números, la RBP cumplió recientemente 10 años como publicación. Romina Reyes, quien escribió en la revista desde el año 2008 y fue su directora entre el 2011 y el 2012, destaca que “el que la RBP siga existiendo es en buena medida gracias al esfuerzo de todos quienes han pasado por su equipo, supimos darle continuidad tocando temas muy diversos. Desde el movimiento estudiantil hasta las iniciativas de los estudiantes y académicos”.

Para Reyes el 2011 fue crucial para la consolidación de la revista, ya que “sentíamos como equipo, y yo como directora, que había que animar a los estudiantes, darles razones para movilizarse y dar a conocer los argumentos detrás de las demandas de la Confech”.

“Creo que esa es su marca. Ser un medio del movimiento estudiantil, escrito desde estudiantes y para estudiantes, que hablara de política pero también de las distintas facetas de la vida de un joven estudiante. Los estudiantes necesitan espacios para expresarse y los medios no siempre tienen las puertas abiertas”, remata.

La FECh al aire

Pero este medio escrito no es el único espacio del que se ha dotado en materia comunicacional la Federación de Estudiantes a lo largo de los años. Desde el año 2010 se emite los miércoles a las 21 hrs. a través de la Radio Universidad de Chile en el 102.5 FM el programa “Libre y Gratis” de la FECh.

Los orígenes de esta franja estudiantil se remontan a 1997, cuando en el marco de las políticas de enajenación de los activos de la Universidad para superar la crisis económica que la afectaba, la rectoría encabezada por Jaime Lavados buscó vender su emisora. Los estudiantes de la Casa de Bello se opusieron, ocupando sus dependencias lo que finalmente impidió que se concretara la medida. Como consecuencia, la FECh obtuvo participación en el comité editorial así como una franja reservada para sus producciones.

La periodista Rocío Villalobos recuerda que para 2010 la federación llevaba años sin ocuparla, y que fue la directiva encabezada por Julio Sarmiento la que buscó recuperarla. Así, desde la secretaría de comunicaciones “hicimos una convocatoria abierta a la que llegaron estudiantes de periodismo pero también de derecho, historia y otras carreras, para participar del proyecto”, afirma Villalobos.

“En ese momento y aprovechando la autonomía que nos dio la directiva FECh para desarrollar el proyecto, conformamos el programa Libre y Gratis, apelando desde su nombre a una demanda que aún no estaba generalizada, como luego del 2011”, destaca la periodista, enfatizando en que “se hicieron secciones e incluso se hacía un radioteatro con episodios históricos del movimiento estudiantil, había una vinculación importante con el Archivo FECh”.

Juan Pablo Cárdenas, quien es actualmente el director de la Radio Universidad de Chile, afirma que el programa de la FECh constituye un aporte fundamental de parte de la emisora a la Casa de Bello. “Los estudiantes constituyen un estamento primordial de nuestro Plantel y la Federación de Estudiantes ha sido, históricamente, un referente político y republicano. “Libre y Gratis” es un espacio de reflexión comprometido con el país, su presente y sus desafíos. Constituye una voz joven y comprometida con los valores que profesa nuestra Universidad desde su fundación: justicia social, defensa de los Derechos Humanos, libertad de pensamiento y profundización de la Democracia”, aseguró Cárdenas.

Julio Sarmiento, quien era presidente de la Federación en ese momento, afirma que “nosotros buscábamos reposicionarnos hacia el país, pero también reencantar a los estudiantes abriendo espacios para la participación en diferentes ámbitos, dando cuenta de la heterogeneidad de los intereses de los estudiantes”.

En esa línea, recuerda que “la idea era que pudiera participar toda la gente interesada, sin importar si estaba alineada o no con las posiciones de la directiva. Esa fue una de las claves para que funcionara el equipo”. Para el ex dirigente resulta “extraordinario que continúe el programa, y es un gran mérito de quienes han estado trabajando ahí. Me parece importantísimo que la Federación cuente con Libre y Gratis, y ha servido mucho para estrechar los vínculos con la comunidad”.

Los directores de ambos medios, Ariel De La Maza y Loreto Contreras, del programa “Libre y Gratis” y la Bello Público respectivamente, destacan la importancia que tiene para la Federación contar con estos medios. En opinión de De La Maza el programa ha podido “representar la heterogeneidad de la comunidad universitaria de cara a la coyuntura política y social del país. No es sólo la voz de las dirigencias sino que de los estudiantes, es un espacio de la comunidad. Por su parte, para Contreras los medios “responden a la necesidad de las y los estudiantes de tener un medio de comunicación donde se tenga la libertad de hablar sobre lo que queramos, sin intereses que proteger”.

UChile


VOLVER