Gracias a la alta sensibilidad del radiotelescopio ALMA, un grupo internacional de astrónomos liderados por Mónica Rubio, astrónoma de la Universidad de Chile, descubrió en observaciones del 2013 un conjunto compacto de nubes interestelares, oculto al interior de una galaxia cercana, de inferior tamaño e irregular, conocida como WLM, ubicada a cerca de tres millones de años luz de la Tierra.

Los expertos decidieron investigar durante nueve meses las moléculas, en particular las de monóxido de carbono que dan origen a las estrellas.

Luego de este proceso, revelaron que existe la presión necesaria para concentrar dicho elemento, siendo capaces los densos núcleos de formar cúmulos de estrellas como los que hay en la Vía Láctea y otras galaxias grandes.

La doctora Mónica Rubio explicó que las galaxias enanas deberían formar estrellas dispersas en vez de cúmulos concentrados, aunque este no es el caso.

“Cuando comienza el universo forma estas pequeñas galaxias. Por lo tanto, entender el proceso de formación de estrellas en éstas, que además contienen tan poco carbón y oxígeno, tiene una importancia fundamental. Esto significa que en los primeros inicios del universo se tienen que haber formado estrellas y planetas en torno a ellas. Entonces, surge la pregunta de si habrá habido vida en esos planetas que se formaron en el inicio del universo”, detalla la astrónoma.

La reciente investigación no podría haberse realizado sin la ayuda del radiotelescopio más grande del mundo, con 66 antenas, ubicado en el Llano Chajnantor, en la Región de Antofagasta.

Por su parte, el también astrónomo de ALMA Juan Cortés destacó el instrumento que, a su juicio, transforma a Chile en los ojos del mundo hacia el universo.

“Conecta una gran cantidad de luz por la gran cantidad de antenas que tiene, lo que permite una mayor sensibilidad. También al reconfigurar las antenas se puede hacer zoom y obtener mayores detalles. Asimismo, la frecuencia que trabaja en las longitudes de ondas que observa permite realizar ciencia avanzada”.

Es importante destacar que ALMA posibilitó el éxito de la misión “Nuevos Horizontes”, en julio de 2015, cuando se obtuvieron observaciones de Plutón para calcular su distancia con la Tierra.

Además, el hallazgo en las galaxias enanas será publicado en la revista científica Nature.

Radio UChile

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