Entre cánticos de repudio y forcejeos, el consejo directivo de la Facultad de Ciencias Económicas (UBA) designó a César Albornoz como nuevo decano, en reemplazo de José Luis Giusti, quien renunció a su cargo hace dos semanas en medio de graves denuncias. Hombres apostados a modo de seguridad privada en las puertas del salón en el que se desarrolló la sesión extraordinaria impidieron el ingreso del único consejero opositor a la gestión y de militantes estudiantiles de la FUBA y agrupaciones de izquierda. Los alumnos cortaron desde temprano la avenida Córdoba, frente a la facultad, para exigir que se investigaran las denuncias contra el anterior decano y para rechazar la designación de Albornoz, quien hasta ayer se desempeñaba como coordinador de la Secretaría de Hacienda de la UBA. Mañana repetirán la medida frente al rectorado.

“Es un escándalo, patovicas no me dejaron entrar a la sesión”, denunció Guido Lapajufker (PO), consejero directivo por la minoría estudiantil de Económicas, al que, según informaron los estudiantes, sólo dejaron ingresar una vez que Albornoz ya había sido designado como decano. “La facultad está en manos de una verdadera asociación ilícita, que colocó una patota para cerrar una sesión que, por estatuto, debe ser pública”, denunció el consejero, que estuvo acompañado por estudiantes que colmaron un pasillo interno de la universidad y forcejearon para intentar ingresar en la sala.

El pasado 21 de abril, el radical macrista José Luis Giusti presentó su renuncia al decanato por motivos “estrictamente personales” y “ajenos a la función pública”, pero desde la FUBA vincularon la decisión a denuncias por violencia de género y por enriquecimiento ilícito impulsadas por la ex esposa de Giusti, en el marco de un conflictivo juicio de divorcio. A esta hipótesis se sumó otra referida a un supuesto enfrentamiento interno con su otrora aliado, el dirigente de la UCR porteña Emiliano Yacobitti, líder de la agrupación estudiantil Nuevo Espacio.

César Albornoz, quien fue elegido como reemplazante de Giusti, hasta ayer se desempeñaba como coordinador general de la Secretaría de Hacienda de la UBA, de la que justamente Yacobitti es titular. Albornoz es doctor de la Universidad de Buenos Aires con orientación en Administración y es profesor titular regular de Administración Financiera en la facultad que ahora encabezará.

“Albornoz es un socio de Giusti desde los tiempos en que el ex decano era secretario de Hacienda bajo los rectorados de Oscar Shuberoff y, más tarde, de Ruben Hallu. La UBA es una calesita de corrupción donde funcionarios de Nuevo Espacio (ex Franja Morada) y el PRO se turnan sin rendir cuentas frente a nadie”, denunció el copresidente de la FUBA Julián Asiner (PO). En el mismo sentido, Lapajufker aseguró que “está en juego una caja de 750 millones de pesos que genera la facultad y que nadie sabe dónde va, porque más de 3 mil docentes, el 70 por ciento de la planta, sigue trabajando gratis”.

“Lo que estábamos planteando era que se hiciera una investigación antes de que se eligiera al nuevo decano”, dijo el presidente de la FUBA por La Mella, Adrián Lutvak. Desde su agrupación agregaron que “es inadmisible que los mismos que votaron al decano corrupto Giusti voten entre cuatro paredes a uno nuevo para seguir con sus negocios”.

A partir de esta serie de denuncias, la FUBA inició una campaña con la consigna “fuera la mafia de la UBA”, que postula entre sus reclamos la “anulación de la elección trucha del nuevo decano”, la “investigación de las denuncias contra Giusti”, la “apertura de las cuentas de la Secretaría de Hacienda” y la puesta en marcha de “una comisión investigadora independiente para terminar con la corrupción y las cajas negras”.

Además de concentrarse en la puerta del salón donde se constituyó el consejo directivo, los estudiantes estuvieron ayer desde las 8 de la mañana bloqueando el tránsito en la esquina de Córdoba y Junín, frente a la facultad, y anunciaron que mañana repetirán la medida en la calle Viamonte al 400, frente al rectorado de la UBA. Para el próximo viernes está convocada una asamblea en la que los estudiantes definirán los próximos pasos a seguir.

Informe: Delfina Torres Cabreros.

Página12


VOLVER