Claudio Brunini, doctor en astronomía, investigador del CONICET y profesor en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), es el Director Científico del Observatorio Argentino – Alemán de Geodésico (AGGO, por su nombre en inglés). El que cuenta con instrumental de última tecnología, como un radiotelescopio, un telescopio láser y receptores satelitales que permitirán obtener datos georeferenciados esenciales para la investigación científica nacional e internacional.

¿Cuál es el objetivo de la Geodesia?

Recientemente la Asociación Internacional de Geodesia (IAG por sus siglas en inglés) celebró sus primeros 150 años de existencia; esto la convierte en una de las asociaciones científicas internacionales más antiguas. Pese a ello, sus objetivos fundamentales son poco conocidos por la comunidad científica -que suele atribuirlos a la Geofísica o a la Geología- y menos aún por el público no científico. Uno de estos objetivos fundamentales es proporcionar el marco de referencia terrestre. En el pasado, esa tarea fue ejecutada de manera aislada por los diferentes países con el fin primordial de apoyar la cartografía y el ordenamiento territorial. Posteriormente, el extraordinario desarrollo de las técnicas de medición basadas en satélites artificiales y en objetos astronómicos ubicados en los confines del Universo, generó la necesidad de un marco de referencia global que compatibilizará la información geoespacial, que también comenzó a ser global.
Entonces, en el contexto actual ¿cuál es el objetivo de marco de referencia geodésico?

Hoy el marco de referencia terrestre global debe soportar exigencias que exceden con mucho a las que provienen de la cartografía y del ordenamiento territorial, o, como se dice ahora, de las infraestructuras de datos espaciales. El gran desafío de nuestro tiempo es establecer, sobre todo el planeta, un marco de referencia ultra-preciso e invariante en el tiempo, para poder estudiar los procesos geodinámicos y de cambio global que afectan al ‘Sistema Tierra’: los cambios de la rotación del planeta, las deformaciones de la corteza, los terremotos, el vulcanismo, la dinámica de los glaciares, los cambios del nivel del mar, la dinámica del ciclo del agua, entre muchos otros.

¿Qué es AGGO?

AGGO es la sigla inglesa que identifica al ‘Observatorio Geodésico Argentino – Alemán’. Se trata de un Observatorio Geodésico fundamental, lo que significa que reúne todas las técnicas de medición fundamentales de la Geodesia. Fue desarrollado y construido por la Agencia Federal de Geodesia y Cartografía (en alemán BKG) de Alemania. La premisa que guió su desarrollo fue la posibilidad de trasportar todos sus componentes con un alto grado de integración permitiendo un despliegue relativamente sencillo en cualquier destino que se elija. Esta premisa responde a la necesidad de mejorar la cobertura de las redes geodésicas de observación global en el hemisferio sur de nuestro planeta.

¿Con qué elementos contará esta estación geodésica?

AGGO operará una variedad de instrumentos científicos de última generación, entre los que se destacan un radiotelescopio, un telescopio óptico para telemetría láser a satélites, una unidad de tiempo que combina relojes atómicos de Cesio y Máser de Hidrógeno, una unidad de gravimetría que combina un instrumento de medición absoluta y otro superconductor, varios receptores GNSS, un sismómetro, instrumental meteorológico, etc. Esto abre oportunidades sin precedentes en la Argentina para abordar una infinidad de investigaciones científicas.

¿Cómo nació este proyecto binacional?

A mediados de 2011 se dio la posibilidad de instalar el Observatorio en la Argentina, lo cual despertó el interés activo de científicos argentinos y alemanes. El CONICET visualizó claramente esta oportunidad y apoyó la iniciativa hasta convertirla en el proyecto tangible que hoy tiene fecha cierta de concreción: en 2015 AGGO comenzará a operar en el país, en el Parque Pereyra Iraola, en las cercanías de la ciudad de La Plata.

¿Cómo será la inserción internacional de AGGO?

La estructura dentro de la cual funcionará está formada por una variedad de servicios científicos coordinados por la IAG. AGGO contribuirá con seis de esos servicios internacionales: el de Rotación de la Tierra y Sistemas de Referencia (IERS en inglés), el de Interferómetro de Línea de Base Muy Larga (VLBI), el de Telemetría Láser a Satélites (SLR), el de Navegación Global Apoyada en satélites (IGS), el del Campo de la Gravedad y con la Oficina Internacional de Pesos y Medidas (BIPM en francés).

¿Por qué emplazar AGGO en nuestro país?

Los observatorios geodésicos fundamentales – como AGGO – proporcionan el cimiento del ‘Marco de Referencia Terrestre Internacional’ (ITRF según sus siglas inglesas). Como se sabe, los cimientos deben estar bien distribuidos a lo largo y ancho del edificio que han de soportar. Y en el caso del ITRF, ese ‘edificio’ abarca a todo el planeta. De allí, que sea necesario disponer de observatorios geodésicos fundamentales bien distribuidos en todo el globo. AGGO es el único Observatorio de ese tipo en América Latina y el Caribe. La instalación de AGGO en la Argentina permitirá que la parte del cimiento que soporta a esta región del globo se mantenga sólido.

¿Qué avances se hicieron en Argentina dentro de este proyecto?

La primera fase del proyecto se orientó a la definición de los principales aspectos científicos de la cooperación que se establecería entre la Argentina y Alemania. Entre los objetivos a corto plazo se planteó la selección del sitio en la Argentina, la construcción de la infraestructura para hospedar al Observatorio y su instalación y puesta en funcionamiento. Esas tareas están encaminadas y el Observatorio está listo para empezar a funcionar y producir datos. El personal que lo operará ya recibió un entrenamiento altamente especializado. AGGO involucra unas 20 personas con diferentes grados de calificación y dedicación – desde estudiantes avanzados hasta ingenieros y científicos.

¿Cómo investigador, qué aportes realiza al proyecto?

En la actualidad, ejerzo la dirección científica del proyecto y las tareas orientadas al despliegue y futuro aprovechamiento de AGGO en la Argentina. Uno de mis objetivos es diseñar planes de largo plazo para promover una intensa cooperación científica entre la Argentina y Alemania en el marco de AGGO, especialmente, en la formación de recursos humanos. Tengo plena conciencia del esfuerzo que realiza el CONICET y de la expectativa puesta en que este proyecto tribute beneficios a toda la comunidad científica y a la mayor cantidad de instituciones argentinas. En este sentido, quisiera destacar que todos los datos que genere AGGO serán de acceso irrestricto y estarán abiertos a la participación horizontal de científicos de ambos países en todos los proyectos que se planteen a futuro.

En un plano estrictamente personal, mi trabajo se ha orientado al estudio de la atmósfera superior de la Tierra y a la mejora de marco de referencia terrestre en la Argentina y en la región de América latina y el Caribe. El común denominador que vincula a esos dos temas que parecen inconexos, es la utilización de técnicas geodésicas espaciales para estudiar la atmósfera y para materializar el marco de referencia terrestre.

¿Cómo es financiado AGGO?

Es un proyecto conjunto entre el CONICET y la BKG. La BKG aporta la totalidad el instrumental, cuyo costo ronda los veinte millones de dólares, y el CONICET aporta las obras de infraestructura necesarias para instalar el Observatorio, cuyo costo ha sido estimado en algo más de diez millones de pesos. En relación con el personal del Observatorio, la BKG dará respaldo a dos científicos alemanes durante un plazo de cinco años y el CONICET asumirá la responsabilidad de aportar el resto del personal necesario para operarlo. Los costos de operación serán absorbidos por el CONICET, mientras que el mantenimiento y actualización de los instrumentos a lo largo de los primeros cinco años quedará bajo la responsabilidad de la BKG.

Claudio Brunini es doctor en Astronomía. Es investigador principal del CONICET, Director Científico de AGGO y Profesor Titular de la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas de la Universidad Nacional de La Plata.

Integra el Comité Ejecutivo de la IAG, preside la Comisión de la IAG que se encarga del Sistema de Referencia Geocéntrico para las Américas (SIRGAS) e integra el Comité Editorial del Journal of Geodesy. Ha recibido, en dos oportunidades, la beca George Forster de la Fundación Humboldt.

El Observatorio Argentino – Alemán de Geodesia (AGGO), quedó oficialmente inaugurado el 23 de julio en el predio del Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), dependiente del CONICET, y perteneciente a la Comisión de Investigaciones Científicas (CICPBA). Cuenta con novedosos instrumentos de medición a través de los cuales formará parte de la infraestructura global para la observación de la Tierra.

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