En la próxima edición del ‘Diccionario de la Lengua Española’ aparecerán como coautoras las 22 academias.

A partir de 2016 el estudio, discusión y salvaguarda de la unidad del español y las decisiones sobre su situación tendrán mayor influencia americana, consecuencia de los acuerdos tomados en noviembre pasado en México durante el XV Congreso de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), entre los que destacan que ya no habrá más un Diccionario de la Real Academia Española (DRAE), sino que será Diccionario de la Lengua Española (DLE), el cual contrastará por primera vez el idioma entre todos los países del continente y no como se venía haciendo, con España como eje.

De acuerdo con información proporcionada por el director de la Academia Mexicana de la Lengua (AML), Jaime Labastida, y su secretario, Vicente Quirarte, en la próxima edición del diccionario, la vigésimo cuarta, las 22 academias de la lengua española miembros de la ASALE aparecerán como coautoras, a pesar de las reticencias de la Real Academia Española (RAE), que hasta ahora se erigía como única autora del volumen que promueve la riqueza y uso del español en el mundo.

En el congreso celebrado del 22 al 25 de noviembre en Ciudad de México y encabezado por Darío Villanueva, presidente de la ASALE y director de la RAE, se acordó también entre las normas para elaborar el diccionario de la lengua que su próxima edición —ahora sí realmente panhispánica— será primero en versión electrónica que podrá ser consultada en Internet y que de ésta saldrá su versión impresa, a la inversa de como se venía editando hasta ahora por la RAE.

“Acordamos las normas para elaborar la vigésimo cuarta edición del diccionario de la lengua española, que incorrectamente se conoce como DRAE (Diccionario de la Real Academia Española), no es de la RAE. Ahora es el diccionario de todas las academias, por eso le llamamos Diccionario de la Lengua Española (DLE), así queremos que se le conozca”, señala Labastida, quien subraya que en América reside 92% de los hablantes del idioma en el mundo y el resto en España.

“Además, desde el punto de vista de procedimiento, exigimos (yo encabecé esa exigencia) que no se contrastara el español de América con el de España, no 92% contra 8%, sino que se contrastara el español de todas las repúblicas americanas y de todas las academias, parece un asunto menor, pero no lo es”, señala en entrevista el filósofo, poeta y director de la editorial Siglo XXI.

Labastida igual subraya que las academias americanas tampoco quieren que la RAE elabore las plantillas del diccionario en España y se las mande para consulta, sino que exigen ser todas coautoras.

A pesar de las reticencias de la RAE, que buscaba que el diccionario siguiera igual, la propuesta impulsada por la Academia Mexicana fue aprobada al final por unanimidad en el Congreso de la ASALE, que se celebra cada cuatro años y que constituye “el órgano de participación, análisis y deliberación de las academias, para determinar las líneas maestras de la acción conjunta tanto en el ámbito institucional como en el de los trabajos lingüísticos, al servicio de la unidad del español”.

Según la relatoría de los acuerdos, la determinación de las características del nuevo DLE y la discusión de su planta ahora implicará que cada Academia designe a una persona encargada de coordinar la distribución y discusión de documentos previos y que se constituya una comisión interacadémica para analizar observaciones y redactar, en régimen de coautoría, la versión final de la que será la vigésimo cuarta edición del Diccionario de la Lengua Española.

La lengua, a la Cumbre Iberoamericana. Además, la secretaria general iberoamericana de la Organización de Estados Americanos (OEA), Rebeca Grynspan, se comprometió en el congreso académico a proponer a cancilleres y jefes de Estado y de gobierno, la inclusión, por primera vez, de una mesa sobre Lengua y Educación en la Cumbre Iberoamericana, a celebrarse este año en Cartagena, Colombia, y en la que participarán las máximas autoridades de los 22 países miembros de la Conferencia Iberoamericana (19 naciones de América Latina de lengua española y portuguesa, más Andorra, España y Portugal) y observadores asociados.

“Esto es muy importante. Por primera vez en un congreso de ASALE hay una secretaria general iberoamericana, vino la doctora Rebeca Grynspan. Le pedimos a ella que incorporara a la Cumbre Iberoamericana de Cartagena (cuya fecha está por definirse) el tema de la lengua y ella nos dijo que sí. También le pedimos que invitara a un representante de la ASALE para que presentara el tema. Ella ofreció tratar el asunto con los cancilleres y jefes de Estado y de gobierno. Ya está acordado eso con Grynspan”, explica Labastida, quien adelanta que seguramente la delegación de académicos de la lengua será encabezada por Darío Villanueva, director de la RAE y presidente de la asociación.

El CORDIAM. Con México como punta de lanza, América también reforzó su influencia sobre el español durante el Congreso de la ASALE con la presentación del Corpus Diacrónico y Diatópico del Español de América (CORDIAM), una iniciativa electrónica de acceso libre (www.cordiam.org) alojada, gestionada y financiada por la Academia Mexicana de la Lengua, que reúne más de 3 mil documentos no literarios ni periodísticos escritos en América entre los siglos XVI y XXI, preparados por 43 académicos.

Los documentos abarcan los 19 países hispanoamericanos, más el español de Estados Unidos, de Jamaica, Haití y Guyana. Tiene una profundidad histórica de 400 años. Incluye los cuatro virreinatos que existieron en América, y las capitanías y provincias no adscritas a virreinato alguno.

“Fue muy importante que la Academia Mexicana presentara en el congreso de la ASALE el CORDIAM, que es un estudio histórico y de diversos lugares del desarrollo del español en América, en línea y con acceso libre. Es un trabajo de investigación de muy alto nivel en el que participan investigadores de prácticamente toda América, desde EU hasta Chile, Argentina y el Caribe”, explica Labastida.

“Son documentos desde 1494 hasta 2010, en un principio no literarios: cartas, archivos, juzgados, procesos legales, todo está ahí. Es el archivo de referencia más importante que hay para que se conozca cómo se ha desarrollado el español en el continente. ¿Por qué tiene importancia? Porque en América está 92% de los hablantes de español en el mundo; España sólo tiene 8%”, añade Labastida.

Medalla póstuma a Alemán. Otro tanto que se apuntó México en el congreso fue que la ASALE aprobara conceder de manera póstuma su medalla de oro a Miguel Alemán Valdés (1900-1983), presidente de México de 1946 a 1952 y promotor de la creación en 1951 de la misma organización académica panhispánica.

La propuesta la hizo el mismo Labastida a nombre de la AML. La ASALE entrega cada cierto tiempo una medalla a alguien que la haya servido, gente de muy alto nivel. En México se propuso entregarla a Humberto López Morales, por servicios prestados a la ASALE como secretario general de 1994 a 2015 (quien ya fue reemplazado en ese cargo por el venezolano Francisco Javier Pérez). Nadie objetó.

“Y yo dije: La Academia Mexicana propone que se le otorgue de manera póstuma a Miguel Alemán. ¿Por qué? Mucha gente critica su presidencia, pero hay que reconocer que fue el primer Presidente mexicano, después de la Revolución, en tener un título universitario; fue quien creó el INBA, el que le dio a la Academia un fideicomiso con el cual ésta vivió muchos años, le otorgó una sede en la calle de Donceles y convocó a un congreso de academias de la lengua en 1951, del cual surgió la ASALE. ¿Qué más importancia quieren que esa? Y terminó su mandato donándole a la UNAM más de 700 hectáreas en lo que ahora es Ciudad Universitaria. Yo no sé de algún otro presidente que haya tenido esta visión de Estado sobre la cultura y la lengua española”, expone Labastida.

Nuevo integrante. Posiblemente, a partir de 2016 también habrá un nuevo miembro en la ASALE, el 23, con la eventual aceptación de la Academia de Guinea Ecuatorial de la Lengua, cuyos dos representantes presentaron una solicitud en ese sentido durante el pasado congreso, el tercero celebrado en México (1951 y 1998).

La ASALE acordó así examinar la solicitud y, según Labastida, es casi un hecho que se va a aprobar.

“Creo que se va a aprobar, la Academia de Guinea Ecuatorial de la Lengua nace bajo buenas perspectivas, ya hasta sede tiene, cuando una buena cantidad de academias de América ni sede tienen. La Mexicana funcionó durante muchos años en las casas de los académicos. La Academia africana, en cambio, ya tiene sede antes de que la reconozcamos. ¡Magnífico!”, explica el director de la AML.

El Universal